viernes, 30 de marzo de 2012

Niley 31 - Rechazo Cruel



A Miley se le detuvo el corazón. Y el tiempo se paró.
—¿Qué has dicho?
Nicholas estaba quieto como una estatua.
—He dicho que es lo mínimo que puedo hacer por la mujer que amo.
—No... —dijo sacudiendo la cabeza, y sintiéndose como si el mundo estuviera derrumbándose a su alrededor.
—Sí. Me he enamorado de ti. Y desde el momento en que me alejé de ti aquella mañana en Londres, no he podido sacarte de mi cabeza. Habría buscado cualquier excusa para volver a tu lado. No tengo derecho a mantenerte aquí cuando lo que siempre has deseado ha sido tu libertad. No seré un tirano como tu hermano. Tienes el poder de vengarte de mí, Miley... si te vas. Me parecía justo decírtelo para que pudieras recibir alguna satisfacción. Pero si tu corazón te animara a quedarte y a darle a este matrimonio una oportunidad... me harías el hombre más feliz del mundo.

Miley no tenía ninguna duda de que él se sentía culpable por lo del bebé, de que estaba culpándose por haber desconfiado de ella, pero ¿cómo podría sobrevivir si ahora se dejaba caer en sus brazos para ver cómo, en cuestión de meses o semanas, se cansaba de ella? Había sido un playboy hasta que la había conocido.

Sacudió la cabeza y, al hacerlo, vio el rostro de Nicholas ensombrecerse, pero se dijo que estaba tomando la decisión correcta.... aunque no se lo pareciera.
—Tienes razón. Lo que siempre he querido ha sido ser libre y, si estás dispuesto a dejarme marchar... me gustaría hacerlo —su corazón se contrajo de dolor, pero se recordó que estaba protegiéndose a sí misma. No sería capaz de soportar más dolor ni más sufrimiento y, si se quedaba, eso era lo único que obtendría.
—Por supuesto, si eso es lo que deseas, Tommaso te llevará al aeropuerto en una hora. Haré que recojan tus cosas y te las envíen. Te dejaré decidir en lo que respecta a nuestro matrimonio. He destruido el acuerdo, así que, aunque decidas separarte, no te faltará de nada. Lo único que te pido es que lo pienses bien antes de tomar la última decisión.

Si Miley necesitaba una señal, ahí la tenía: él ni siquiera había intentado convencerla para que cambiara de opinión. Al no poder articular palabra, simplemente asintió y después, antes de romperse en dos, salió del despacho.
 
Una hora después estaba esperando en las escaleras a que Tommaso volviera con el todoterreno. Oyó un ruido detrás y se giró; era Paul, e inmediatamente se sintió hundida.
—Lo siento —Le dijo con lágrimas en los ojos. El hielo que había cubierto su corazón se estaba derritiendo.
—¿Qué sientes? Tienes que hacer lo que tienes que hacer.
—Gracias por entenderlo.
Tommaso detuvo el coche en la puerta, y Miley se agachó para besar a Paul en las mejillas. Él le agarró la mano y le dijo:
—No creo que lo sepas, Miley, pero Nicholas no había vuelto a esta casa desde que se marchó cuando tenía diecisiete años. Y aun así te ha traído aquí porque creo que sabía que, por primera vez, estaba dispuesto a volver a arriesgar su corazón.

Se vio tentada a ir a buscarlo, a preguntarle, pero tenía que ser fuerte porque al final, pasara lo que pasara, acabaría con el corazón destrozado.
Tenía que marcharse. Inmediatamente.

—Lo siento, Paul —y con esas palabras subió al coche y giró la cabeza para que él no la viera llorar mientras se alejaba.
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bueno ya les dejo el capi final y el epilogo.. comenten mucho mucho... la verdad me da un poco de enviadia cuando veo comentarios de mas de 20 jaja pero lo entiendo hay grandes escritoras, les envio millon besos
 

2 comentarios:

  1. POR QUE CARAJO ME HACEN ESTOOO, ESTE PAR??
    DECIME
    AHHH NOOo!
    ME LO HACES VOOOOS KAZZIE
    SIII VOOOS
    QUE HACES SUFRIR CON TUS GRANDES IDEAS
    AHAHAHA
    MUYYY BUENO EL CAPI AMIGA
    XOXOXOXO

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..