lunes, 16 de abril de 2012

Niley 05 - Tierra de pasiones



Aquella noche, cuando Nick regresó a su apartamento de Victoria, ciudad en la que estaba destinado, Miley dio vueltas en la cama durante horas, preocupada por Demi Lovato y la extraña reacción de Nick a la noticia de que iba a protagonizar la película. La modelo parecía fascinarlo solo por sus fotografías, y era lo bastante obvio para resultar doloroso. Aunque sentara a Miley sobre sus rodillas y la consolara por sus cicatrices, la trataba de manera impersonal. Nunca la había tocado indecorosamente, a pesar de los esfuerzos de la propia Miley.

Recordó aquel sábado, cinco años atrás, en el que su vida cambió de forma drástica. Todavía podía oler la sangre y el cuero, sentir el látigo en la espalda...

Entre oleada y oleada de dolor, oía una voz grave y rasposa maldiciendo sin parar. Era el único sonido audible, aunque otros cinco vaqueros estaban de pie en torno a ella con caras lúgubres y poses rígidas. El corral estaba polvoriento porque no había llovido, y Miley tenía briznas de heno en su pelo rubio alborotado. Estaba tumbada boca abajo, con la blusa hecha jirones. La sangre manaba de los cortes profundos de su espalda. Oyó golpes fuertes y gemidos en un lugar cercano, seguidos de un portazo. Un minuto después, notó que alguien se arrodillaba a su lado.

—Miley Ray, ¿puedes oírme? —le preguntó Nick con aspereza al oído.
Ella entreabrió los ojos. Le costaba ver con nitidez, pero recordó que Nick Jonas era la única persona que la llamaba por su nombre completo. Todo el mundo la llamaba Miley.
—¿Sí? —¿era aquella su voz? Sonaba débil y tensa. El sol brillaba con tanta intensidad que no lograba abrir los ojos.       
—Voy a tener que levantarte, cielo, y te dolerá. Aprieta los dientes.

Miley tragó saliva. Tenía la espalda en carne viva. La blusa se le adhería a la piel lacerada y sentía cómo la sangre se le enfriaba al empapar la tela. Olía extrañamente a metal. Nick deslizó los brazos por debajo de las piernas de Miley y cerca de su caja torácica con tanto cuidado como pudo. La incorporó, tratando de no tocar la carne desgarrada, y notó la presión de sus pequeños senos en los músculos cálidos de su pecho. Estaba sollozando, tratando de ahogar el sonido mientras el dolor la traspasaba.

—¿Y... papá? —preguntó en un hilo de voz.
Los ojos cafes de Nick lanzaron un destello tan amenazador que dos de los vaqueros treparon a la cerca del corral para esquivarlo.
—Está en el cobertizo de los arreos —dijo con aspereza—. Y allí se quedará hasta que lleguen los agentes del sheriff.
—No —gimió Miley—. Nick, no. No puedes hacer que... lo detengan. Mamá está enferma y no puede ocuparse del rancho. Yo tampoco puedo...
—Ya está detenido. Soy ranger de Texas —le recordó—. Pero le dije al capataz que avisara a la comisaría por la radio de mi coche. Ya vienen para acá.
—¿Quién dirigirá nuestra parte del rancho? —repitió, todavía perpleja por lo que había ocurrido de manera inesperada. Su padre tenía un historial de comportamiento agresivo cuando se emborrachaba. De hecho, Tish, la madre de Miley, estaba inválida porque Billy Cyrus la había empujado por la escalera en un arranque de rabia estando bebido y le había roto la pelvis. La cirugía de urgencias no la había curado por completo y, para remate, tenía los pulmones débiles.
—Yo me ocuparé del rancho, de tu parte y de la mía —dijo con aspereza, y siguió caminando—. No te muevas, cielo.

Las lágrimas resbalaban por las pálidas mejillas de Miley. Nick la miraba con los labios apretados. Se le había deshecho la coleta y su largo pelo rubio estaba manchado de su propia sangre reseca. Nick maldijo entre dientes, y solo se interrumpió cuando la ambulancia se acercó a velocidad de vértigo por la carretera de acceso del rancho.
Ashley, la rolliza ama de llaves, retorcía las manos en el porche. Se abalanzó hacia delante, con el pelo alborotado.

—Mi pobre niña—sollozó—. Nick, ¿se pondrá bien?
—Sí. No puedo decir lo mismo de Billy. Si ella no lo denuncia, lo haré yo.
Una mujer menuda, de pelo rubio salpicado de gris, salió cojeando al porche delantero envuelta en una vieja bata de felpa. Rompió a llorar al ver a su hija
—Se pondrá bien. Vuelve a la cama, Tish —dijo Nick y, para ella, su voz era suaveYo la cuidaré.
—¿Dónde está Billy? —preguntó con voz trémula. El tono de Nick cambió.
—Encerrado en el cuarto de los arreos.
La mujer cerró los ojos y se recostó en el poste.
—¡Gracias a Dios...!
—Ashley, métela otra vez en la cama antes de que se desmaye y se caiga —gritó Nick, y siguió caminando hacia el personal médico que salía de la ambulancia. A continuación apareció un coche patrulla con las luces del techo encendidas. Un policía se apeó y se acercó a Nick,
—¿Qué ha pasado? —preguntó el agente Hayes Carson, con la mirada clavada en la espalda de Miley.
—Billy, eso es lo que ha pasado —replicó Nick con aspereza, mientras esperaba a que el personal de la ambulancia sacara la camilla—. Estaba azotando a la potrilla de Miley con un látigo corto. Ella intentó detenerlo.

Hayes hizo una mueca. Hacía cinco años que era agente de policía y había visto bastantes casos de agresión. Pero aquel... Miley no tenía más que dieciséis años, era delgada y frágil, y casi todos los vecinos de Brownsville la querían. Siempre estaba haciendo tartas para recolectas benéficas, llevando flores a ancianos postrados en cama y ayudando a enviar comidas calientes a los inválidos después del colegio. Tenía un corazón tan grande como todo el estado de Texas. Imaginar al fornido Billy Cyrus azotándola con todas sus fuerzas bastaba para provocar náuseas a un policía veterano.

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chicas sorry por no comentar sus blogs estoy un poco ocupadita, las quiero mucho, gracias por los comentarios del final de jemi, a mi me encanto esa historia y coincido con mas de una es una historia totalmente diferente... gracias por su infinito apoyo y por siempre estar para mi... gracias gracias... las amo  :)

1 comentario:

  1. Amiga divina, esto esta realmente triste :(

    mmm y ami el capitulo 7 es otra vez el capitulo 6
    hehehehe
    lo repetiste!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..