viernes, 20 de abril de 2012

Niley 09 - Tierra de pasiones


—No me refería a esa clase de cuidados —murmuró.
—Te enseñaré, de todas formas. ¿Sabes disparar?
—Nick me enseñó a tirar al plato —le dijo—. Soy un monstruo con el calibre 28. Tengo mi propia arma, una escopeta Browning —no añadió que hacía años que no disparaba.
Joe sonrió, sorprendido. Muchas mujeres tenían miedo de las armas.
—¡Quién iba a decirlo! Eb Scott tiene un buen campo de tiro. Nos deja practicar en él. Te enseñaré a disparar una pistola al estilo del FBI.
—¿Sabes montar a caballo?
Joe vaciló.
—Puedo. Pero no me gusta.
Seguramente, era un hombre de ciudad, adivinó Miley, y no sabía mucho de caballos ni de ranchos.
—No me gustan las pistolas —le confesó. Él se encogió de hombros.
—No puede gustamos todo —la miraba con emociones contradictorias—. Supongo que soy demasiado viejo para ti.
Joe, que era cuatro años mayor que Nick, la consideraba una chiquilla. Quizá Nick también lo creyera, y por eso era reacio a intimar con ella. Saberlo, dolía.
—Por el contrario... —murmuró Joe, malinterpretando la mirada de decepción de Miley— Qué diablos. Esa estrella de cine que ya es una abuela acaba de casarse con un hombre de veinticinco años.
A Miley se le iluminaron los ojos.
—¿Te estás declarando? ¿Después de dos trozos de tarta? Caray, ¡imagínate si te preparara la cena!
Joe profirió una carcajada. Hacía mucho tiempo que no reía así. Tenía la impresión de que todos los rincones fríos y muertos de su alma estuvieran entrando en calor.
—Imagínate —corroboró, asintiendo—. Pizza, el viernes por la noche —añadió.
—Pizza y cerveza —lo corrigió Miley.
—Cerveza para mí, refresco para ti. Todavía no eres mayor de edad. Tienes que tener veintiún años para beber cerveza en Texas.
—Está bien, soy una chica fácil... Me conformaré con una copa de bourbon.
Joe le lanzó una mirada irónica y bajó los peldaños. Vaciló y la miró.
—¿Cuánta gente sabe que estáis casados?
—Unos cuantos —dijo—. Pero también saben que es un acuerdo de negocios. No empañará tu reputación que te vean conmigo.
—Ya no tengo reputación que empañar —replicó—. Estaba pensando en la tuya.
Miley sonrió de oreja a oreja.
—¡Qué bueno eres!
—¿Bueno? —repitió, moviendo la cabeza mientras abría la puerta de su coche patrulla. Se oían parásitos en la radio—. Muchas personas se desternillarían de risa si te oyeran llamarme eso.
—Dame sus números. Los llamaré.
Joe le sonrió.
—Nos vemos el viernes. ¿A eso de las cinco?
—A eso de las cinco —asintió Miley.
Joe se despidió con la mano y se alejó, y Miley regresó a la cocina. Ashley estaba ante la pila, con semblante preocupado.
—¿Qué te pasa? —le preguntó Miley.
—He oído lo que te ha dicho. Acabas de acceder a salir con él.
—Sí, ¿y qué?
—Estás casada, cariño —le recordó Ashley—. A Nick no va a hacerle gracia.
—¿Por qué iba a importarle? —razonó—. Ha dicho muchas veces que no va a quedarse conmigo para siempre. Que no es más que un matrimonio de conveniencia.

Ashley no dijo nada. Estaba recordando la mirada de Nick cuando los había sorprendido en la cocina, con Miley sentada en sus rodillas. Miley no había notado nada distinto, pero ella sí. Siguió con su tarea. No, a Nick no le haría gracia.

3 comentarios:

  1. Awww :) Lindooooosss :) Quiero que tengan su cita pronto!

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  2. O KAZZ, NADIE ESCRIBE COMO TU, AME EL CAPITULO 9 Y VOY A LEER EL 10, Y CORAZONES HERIDOS?? CUANDO SUBES EL CAPITULO?? QUIERO VER QUE PASA, AHHH¡¡ KAZZ, TE AMOO, ESCRITORAS COMO TU NO HAY 2 HAHAHAHA LO SIENTO ESQUE ME EMOCIONO =)

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..