jueves, 10 de mayo de 2012

Jemi 09 -En la cama de su ex-marido



El último cliente de Demi acababa de salir de su despacho cuando su secretaria le pasó una llamada. Era una antigua amiga, Miley Miller.

—Miley… —Demi buscó una explicación para no haberla llamado en tanto tiempo. Había querido hacerlo, pero la relación de Nick, su marido, con Joe, se lo impidió—. Quería llamarte, pero he estado liadísima y…
—Demi… —al otro lado del hilo oyó un sollozo—. Tengo que hablar contigo. ¿Estás sola?
—Sí, sí. ¿Qué ocurre? ¿Los niños están bien?
—Nick quiere el divorcio.

Demi estuvo a punto de soltar el teléfono. Miley y Nick Miller eran posiblemente la pareja más estable de su entorno. Su amor parecía tan genuino, tan auténtico…

¿Pero no lo había sido el suyo por Joe?

—No sé qué decir… ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a pedir la custodia de Destiny y Nicky?
—No tengo ninguna posibilidad —sollozó Miley.
—¿Por qué no? Ningún juez le daría la custodia a tu marido. Los niños son muy pequeños.
—¿Seguro? ¿Y si quien lleva el caso es tu ex marido? Es un abogado implacable, él podría conseguirlo.
—¿Joe representa a Nick? —preguntó Demi.
—Por supuesto. Fueron juntos a la universidad y todo eso. Además, Joe disfrutará destrozándome la vida… porque sabe que tú y yo somos amigas.

Aunque Demi no quería admitirlo, su amiga seguramente tenía razón.

—No sabes cómo lo siento.
—Tienes que hablar con él, Demi. Tienes que convencerlo para que no lo haga.
—¿Con quién quieres que hable, con Nick?
—No, con Joe. Sé que hace años que no lo ves, pero por favor habla con él. Convéncelo para que no acepte el caso.

Demi se preguntó qué diría su amiga si supiera la verdad.

—Tú eres mi única esperanza —siguió Miley—. No tengo dinero para pagar a un buen abogado…
—Yo podría representarte —sugirió Demi—. No te cobraría nada, por supuesto.
—¿Lo harías? ¿Te enfrentarías al abogado más duro de Sidney?
—¿Por qué no?           
—¡Pero estuvisteis casados durante tres años!
—¿Y eso qué tiene que ver? Yo también soy abogado.
—No te ofendas, Demi, pero te comería viva. No puedo dejar que lo hagas. Después del divorcio lo pasaste fatal. ¿Puedes imaginar lo que pasaría si tuvieras que enfrentarte con él en un tribunal?

Demi sabía que no era el momento de contarle la verdad, pero tendría que hacerlo tarde o temprano. El embarazo empezaba a notarse y si tenían que verse…

—Mira, hablaré con Joe.
—¿De verdad?
—Intentaré convencerlo para que no represente a Nick. ¿Quién sabe? Quizá consiga convencerlo para que le pase el caso a algunos de sus socios más jóvenes. Y, mientras tanto, tú podrías ir a un consejero matrimonial…
—No, Nick no quiere saber nada.
—Entonces, podrías hacer terapia. A veces es muy beneficioso tener a alguien con quien hablar…
—¿Por qué dices eso? ¿Qué crees, que estoy loca? —exclamó su amiga.
—No, no, claro que no. Pero es una ayuda y…
—Tú fuiste a uno y no te sirvió de nada.
—No, es verdad. Mi matrimonio con Joe estaba roto… En fin, déjalo. Intentaré encontrar un abogado que te represente. Alguien que esté especializado en derecho de familia, pero no cobre los honorarios que cobra el señor Jonas.
—Eres un ángel, Demi. Sabía que tú me ayudarías.
—Por supuesto…

Al fondo empezó a oír el llanto de un niño.

—Tengo que colgar. Llámame en cuanto sepas algo, por favor.
—Sí, sí. Y no te preocupes. Iré a verte en cuanto pueda.
—Gracias —se despidió Miley—. Y buena suerte.
—Sí, desde luego —murmuró Demi mientras colgaba—. Me va a hacer falta.


Luego se quedó pensando… y antes de que pudiera cambiar de opinión marcó el número del despacho de Joe.
Y contestó él mismo.

—¿Has despedido a tu secretaria?
—Estoy pensándomelo, pero no… aún no la he despedido. Son casi las siete y media y Ashley no hace horas extra. ¿Qué querías? ¿Has cambiado de opinión sobre la cena?
—Pues sí, mira.
—¿Y eso?
—Se me ha abierto el apetito.
—Pues debes estar muy hambrienta para haber cambiado de opinión.
—No te lo puedes imaginar —replicó ella, irónica.    
—Estupendo. Iré a buscarte en media hora… si no pillo ningún atasco, claro.
—Aún no estoy en casa.
—¿Quieres que vaya a buscarte a la oficina?
—No, tengo que ir a cambiarme. Nos vemos en mi casa dentro de una hora.
—Esperaré fuera. No quiero encontrarme con la bruja del otro día.
—No me digas que te dan miedo las ancianitas indefensas.
—No, las que me dan miedo son las jóvenes, guapas y embarazadas. Nos vemos en cuarenta y cinco minutos.
—Una hora.
—Cincuenta minutos y el reloj está en marcha —replicó Joe que, después de colgar el teléfono, se levantó haciendo un gesto de victoria—. ¡Sí!

2 comentarios:

  1. jajaja joe si que se emociona jaja asi que le da miedo las embarazadas y guapas jajajaja me encanta esta nove

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  2. nnnnnnnnoooooooooooooooooooooo!!! NO PIENSES MAL ME ENCANTO TU NOVELA YA! ME FASCINA PERO POR K NICK & MILEY SE TIENEN K DIVORCIAR NOOOOOOOOOOO!!
    AMO A NILEY Y JEMY NO KAZZ NO AGAS K SE DIVORCIEN K SUPEREN SUS PROBLEMAS POR FAVOR PORFAVOR!!! (porfavor tomalo en cuenta si?)
    continuando con jemy el cap estuvo genial me encanto!

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..