jueves, 10 de mayo de 2012

Niley 20 - Tierra de pasiones



Miley regresó a paso lento a la casa. Ashley estaba envolviendo rodajas intactas de bizcocho, gruñendo.
—La modelo no puede comer bizcocho —dijo—. Tiene calorías —miró a Miley con enojo, que estaba reprimiendo una sonrisa—. Y no toma café, porque la cafeína es mala para la salud. De todas formas, tenían prisa y no podían entretenerse a tomar nada.
—No estarán aquí mucho tiempo —la consoló.
—¡Eso es lo que tu crees! Oí al director decirle a Nick que tardarán un par de meses en rodar la película y que, después, quizá tengan que volver para repetir alguna toma.

Aquello significaba que se quedarían hasta Navidad. La perspectiva de que Nick estuviera tratando a la modelo todo ese tiempo la abatía. Era peor de lo que había imaginado. 

—Esa actriz no hacía más que tontear con él —mascullaba Ashley—. Se le pegaba como una lapa, le sonreía, bromeaba... No lo dejaba ni a sol ni a sombra.
—Y él tampoco se despegaba de ella, ¿verdad, Ashley? —preguntó Miley en voz baja. Ashley enrojeció.
—Está casado, cariño.
—Él no lo ve así —se dejó caer en la silla más cercana—.Sé un cielo y pásame esa taza de café. Estoy molida.

Miley le contó a Ashley sus sospechas sobre la cerca cortada.

—¿Se lo has dicho a Nick?
Miley vaciló.
—No.
—Eso es una temeridad —Ashley la miraba con reprobación—. Los fines de semana, cuando voy a casa de mi hermana, tú te quedas aquí sola. El barracón no está lo bastante cerca para que los hombres te oigan chillar. Deberías decírselo a Nick.
—No me creyo nada cuando le dije que el toro había sido envenenado, Ashley —replicó, aceptando la taza de café solo—. Y tampoco creerá que la cerca la han cortado a propósito.
—Enséñasela.
—Aunque le enseñe las pruebas, seguirá sin creerme. Está convencido de que solo intento llamar su atención.

Ashley sonrió.

—Y es cierto.
—No es ningún secreto —Miley se encogió de hombros—. Pero no miento —tomó un sorbo de café—. ¿Cuándo empezarán a rodar?
—Mañana a primera hora.
Se atragantó con el café.
—¿Tan pronto? —gimió.
—Quieren aprovechar que hace buen tiempo. Ya se han instalado en el Hotel Comercial, en Brownsville. Han contratado a una empresa de catering para que les traiga el desayuno y el almuerzo, y los electricistas han estado hablando en marciano a Nick sobre lo que quieren hacer con sus generadores portátiles —añadió en tono jocoso. Movió la cabeza—. Ese director dice que van a traer enormes camiones con todo el equipo, y caravanas para que las estrellas las usen como vestuarios y salas de maquillaje. Han contratado a Autobuses Bailey's para que lleven y traigan a los actores y al resto del personal todos los días.
—¿Van a traer servicios portátiles? —preguntó Miley en tono esperanzado.
—Nick les dijo que podían usar los del barracón. No habrá vaqueros ahí en horas de trabajo, salvo los vigilantes nocturnos, y ni un tornado despertaría a Billy y a Ted cuando duermen.
—Tiene razón —dijo Miley, y tomó un sorbo de café.
—El alcalde saldrá en la película, junto con el jefe de policía. Van a rodar algunas escenas en la ciudad — Ashley movió la cabeza—. Será una pesadilla, cariño —dijo con pesar—. ¡Y esa modelo...! —arrugó la nariz—. Mataría a un asmático con todo el perfume que se echa.

Miley bajó la mirada.

—Pero es hermosa.
—Cierto.
—Jamás podré competir con una mujer así —dijo Miley con melancolía. Ashley se dio la vuelta.
—Nick te conoce desde que eras pequeña. Eres buena, y amable, y sabes hacer que un hombre se sienta especial y tierno. Además, pocas cosas hay en el rancho de las que no puedas hacerte cargo. Eres inteligente. A la mayoría de los hombres los atrae la belleza, pero solo si hay algo detrás que los mantenga interesados. Esa mujer es una cara y una figura bonitas con malos modales. Nick se dará cuenta.
—¿Tú crees? —apuró el café—. Me alegro de tener clase —dijo cuando dejó la taza en la pila—. Así no tendré que verlos mucho.
—También rodarán los fines de semana —dijo Ashley con vacilación. Miley se dio la vuelta en el umbral, con el ceño fruncido.
—¿Has dicho algo de unos generadores? 

Ashley asintió.

—Para encender todos los focos que usarán dentro de la casa y en el granero...
Se quedó helada; su rostro parecía una caricatura de su semblante habitual.
—¿Dentro de la casa? ¡De mi casa!
Ashley hizo una mueca.
—¿No te lo mencionó Nick?
—¡No!
—Solo en el salón y en la cocina —dijo con suavidad—. Van a cambiar unas cuantas cosas aquí y allá... ¡pagarán de más por el trastorno! —exclamó al ver que Miley empezaba a enrojecer.
—¿Y Nick les dio permiso?
—Me dijo que necesitábamos el dinero —dijo la mujer con suavidad—. Solo serán unas semanas, Miley. Solo unas semanas.
—Y nos estamos arruinando, lo sé —fue la respuesta afligida de Miley—. Es que no esperaba nada de esto. Es... ¡Es como una invasión! ¡No tendremos intimidad!

Ashley asintió.

—Lo sé, pero lo superaremos. Tú mantente al margen y deja que el barullo se pase solo —le aconsejó—. En otras palabras, cariño, toma el dinero y sal corriendo. ¡Los días pasarán volando! ¡En serio!

2 comentarios:

  1. wow pobre miley ...
    no sale de una ....
    ahora no podra tener privacidad..

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  2. woooo me encanto esta sper increible
    ahhh pobre de Miley todo lo que tiene que hacer solo por que necesitan el dinero
    ahh ya muero por ver el siguiente que esta interesante
    te quedo estupendo me fascino muy lindo
    espero el siguiente pronto siiii pleaseee
    un besito cuidate :D

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..