martes, 15 de mayo de 2012

Niley 22 - Tierra de pasiones -Feliz cumple Rebeca, Yazmin, Ninoska, Mafer, Consuelo



Al término de aquella primera semana, Miley ya había ideado la manera de desayunar antes de que el autobús llegara cargado con el personal de rodaje... levantándose antes del alba. Gimió al ver el número y tamaño de los camiones y caravanas desperdigados por el rancho, y el número de trabajadores que eran necesarios para hacer una película. Parecía una invasión de técnicos, y Miley estaba impaciente por irse.

Recogió sus libros y salió corriendo por la puerta lateral hacia la vieja camioneta con la que iba a la escuela. Había pertenecido a su padre, y era una de sus contadas posesiones. Estaba vieja, y necesitaba una mano de pintura, pero funcionaba muy bien, gracias a Nick.

Justo cuando abría la puerta de la camioneta, vio a Nick deteniendo su vehículo delante del porche. A Miley se le aceleró el pulso, y vaciló. Nick se apeó del todoterreno y lo rodeó para abrir la puerta del pasajero. La modelo pelirroja se bajó del vehículo, mirándolo con aquella sonrisa que había adornado media docena de portadas de revista. Miley sonrió con melancolía y subió a su camioneta.

Mientras se alejaba, vio que Nick deslizaba el brazo por los delicados hombros de Demi Lovato mientras avanzaban juntos hacia el granero, donde la esperaba el personal de rodaje. Adiós a sus patéticos sueños, pensó Miley.

Los días del rodaje transcurrían muy despacio. Por fortuna, la escuela ocupaba casi todo el tiempo de Miley. Cuando estaba en el rancho, trabajaba con los vaqueros, supervisando los distintos proyectos que debían completar antes del invierno. No se molestaba en vestirse mejor ni en maquillarse más, ni se soltaba el pelo. Era imposible competir con la belleza de Demi Lovato, y no quería que Nick la sorprendiera intentándolo.

Claro que Nick no se fijaba mucho en ella. En el trabajo, lo ocupaba la investigación del asesinato ocurrido en Victoria. Joe la había mantenido informada. Creía que la mutilación del cuerpo y la postura en que había sido dejado formaban parte del ritual de una venganza personal.

—No están sacando mucho en claro sobre el caso — le dijo a Miley un sábado por la tarde, mientras charlaban junto al coche patrulla, cerca de la entrada principal de la casa—. Ni siquiera tienen un sospechoso.

Dentro de la casa, la cocina estaba invadida por focos, cámaras y cientos de gruesos cables eléctricos que se unían a un generador portátil capaz de iluminar todo Brownsville.

—Puede que el asesino sea uno de los hermanos Linley —dijo Miley, medio de guasa. Joe no sonrió, como ella había esperado—. ¡Era broma!

Joe seguía sin sonreír, pero no era por el tema de la conversación. Observaba algo situado a la espalda de Miley con tal semblante de odio y desprecio que parecía que hubieran soltado a todos los sabuesos del infierno por el rancho.

—¿Has venido a detener a Miley? —dijo una voz dulce por detrás de Miley—. No será por exceso de velocidad, con esa camioneta vieja que lleva.

Miley se dio la vuelta y vio a la modelo. Demi Lovato estaba impecable con una falda blanca, un exiguo corpino azul y un cinturón ancho a juego. Llevaba tacones de aguja, y su melena larga y ondulada, de tono rubio rojizo, caía en precioso alboroto en tomo a su hermoso rostro. Sonrió a Joe con ese resplandor cegador que hacía que su rostro llamara la atención por su vitalidad. Se puso en jarras y se echó la melena hacia atrás, cómoda en presencia de cualquier hombre que se le acercara.

Pero Joe no parecía estar impresionado. De hecho, se puso hostil al instante. Miró a la mujer con pura malicia.

Sorprendida por aquella reacción, Demi rio con su alegre tintineo y volvió a retirarse la melena.

—¿Te ha comido la lengua el gato, señor policía? — bromeó.

Joe entornó sus ojos oscuros. La miró como miraría a una res en una subasta, y volvió a centrar su atención en Miley.

—¿Te apetece una hamburguesa con patatas fritas? —le preguntó con sonrisa tierna—. Puedes venir en mi coche, así te dejaré jugar con la sirena.

Miley rio, indeciblemente complacida porque la prefiriera a ella antes que a una modelo internacional.

—Me encantaría. ¿Puedo ir así? —añadió, señalando sus vaqueros gastados y manchados, la vieja camiseta y las botas sucias. Había estado ayudando a los hombres a trasladar el ganado a un pasto nuevo. Joe se encogió de hombros.
—Yo te veo bien —lanzó a Demi una mirada elocuente—. Me gustan las mujeres de verdad, no las que parecen muñecas pintadas y disfrazadas.

Demi se puso colorada, giró sobre sus talones, y a punto estuvo de perder el equilibrio antes de echar a andar hacia la casa.

—¿Por qué diablos se pone una mujer unos tacones tan altos cuando ni siquiera puede caminar con ellos —preguntó en voz alta. Demi apretó el paso.

Miley agarró a Joe del brazo y tiró de él hacia el coche patrulla.

—Vamonos antes de que encuentre el armero —dijo en un susurro dramático. Joe sonrió.
—Aguafiestas

1 comentario:

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..