lunes, 21 de mayo de 2012

Niley 25 -Tierra de pasiones



Nick detestaba el placer que le producía aquella afirmación. Debería darle igual que saliera con hombres. Él quería su libertad. Ni siquiera Demi era un riesgo en ese sentido. Miley, en cambio, sí. Lo iluminaba por dentro. Cuando estaba sombrío, ella lograba animarlo con una pulla, una sonrisa, y ese humor extravagante que la caracterizaba. Nunca había conocido a nadie que lo hiciera sentirse... entero. La idea de perder todo aquello por culpa de otro hombre lo inquietaba. Seguía soñando con ella envuelta en un negligé rojo...

Se desembarazó de la idea. No pensaba abrir esa caja de Pandora. Recordó algo que había dicho Joe antes de irse.

—¿Qué pista quería seguir Joe?
—Ni idea —dijo Miley con resuelta despreocupación—, Sacó un bloc, anotó algo y dijo que tenía que seguir una pista.
—Ah.
—¿Sigues sin creer que envenenaron a nuestro novillo?

Nick asintió y la miró.

—Dile a Zac que arranque esos tréboles que han causado el cólico. Si vamos a alimentar al ganado con hierba, tiene que ser solo eso, hierba.
—Lo haré —dijo Miley, y guardó silencio, deseando poder hablar con él como hablaba con Joe, sin que desechara sus ideas como si fueran motas de polvo.
—¿Por qué crees que lo envenenaron? —preguntó Nick de repente.

Miley quería contárselo todo: las cercas cortadas, las vacas preñadas que habían estado a punto de perderse, lo que Hob le había contado, lo que ella le había contado a Joe, el toro muerto de Jacob Black... Pero no tenía pruebas, y no quería sentirse vigilada cada vez que saliera a caballo sola por el rancho. Podía investigar ella sola aquellos incidentes, no eran nada del otro mundo. Además, Nick ya tenía demasiados problemas en la cabeza con ese asesinato brutal que estaba resolviendo. 

Sabía que había visto a la víctima, y eso debía de haberlo afectado.

—Por algo que oí, nada más —dijo pasado un minuto—. Seguramente, no eran más que rumores relacionados con los hermanos Linley. No caen muy bien por aquí.
—Y que lo digas —corroboró, distraído. Tomó la carretera del rancho levantando polvo—. Los han despedido de media docena de trabajos en este último año. No se quedan mucho tiempo en el mismo sitio.
—¿De dónde son? —preguntó Miley con curiosidad.
—No tengo ni idea.

Quizá pudiera comprobarlo ella misma. Jugó con el botón de la ventanilla.

—¿Todavía tienes esa pistola de imitación de calibre 45 que dispara balas del 22?
—Sí, ¿por qué?
—¿Qué tal si la limpias y me buscas un poco de munición? Tengo ganas de practicar el tiro al blanco.
—¿Porqué?
—Hoy estás lleno de preguntas.
—Y tú corta de respuestas.
—Joe se ofreció a enseñarme.
—Podría enseñarte yo —replicó Nick, un poco tenso—. Tengo más puntería que él.
—Lo sé, pero últimamente estás tan ocupado... —lo vio frenar ante el enorme camión que bloqueaba la entrada y rodearlo por la hierba—. Yo no sé hacer eso —comentó, e hizo una mueca al ver la zanja que esquivaron por solo cuatro centímetros—. Me caería a la zanja si lo intentara.
—Con esa actitud, sin duda —dijo Nick, y detuvo la camioneta ante el porche delantero. Estaba desierto, para variar—. ¿Por qué odia Joe a las modelos? —preguntó de pronto.

Miley vaciló, pero su lealtad a Nick era más fuerte que su lealtad a Joe.

—Su madrastra era modelo —le dijo—. Y rompió a la familia.                       
—Un duro golpe.

Miley asintió.

—Tan duro como él —bromeó.

Nick no sonrió. Alargó la mano y tiró de un mechón de pelo rubio que había escapado de la trenza de Miley. Lo giró en tomo al pulgar y lo observó. Miley escrutó despacio sus ojos negros.

—Mi calidad de vida disminuiría sin ti —barbotó—. Aunque te casaras con una imponente modelo de fama mundial.

Nick enarcó las cejas.

—¿Casarme?
—Cierto, es una palabra sucia. Dios quiera que nunca te pongas un anillo que no esté unido a una granada o algo así —puso la mano en el tirador de la puerta, con intención de salir, pero Nick deslizó los dedos detrás de la nuca de Miley y atrajo su rostro con suavidad, pero con firmeza, hacia él.
—Ya estoy casado —susurró, y unió sus labios firmes a los de ella con fiereza durante un momento fugaz. La soltó y se apeó del vehículo mientras ella todavía se estaba recuperando de la sorpresa.

Nick abrió la puerta de Miley y le puso las manos en la cintura para ayudarla a bajar. La sostuvo delante de él durante unos segundos cargados de intensidad.

—No te encapriches mucho con Joe. No estaremos casados mucho más tiempo, pero seguiré sintiéndome responsable de ti. Joe es un hombre difícil. Tiene un pasado turbio del que no puedo hablarte. Tendrías más oportunidades domesticando a un lobo.

La parte de que no seguirían casados mucho más tiempo era inquietante. Miley intentó no reaccionar. ¿Qué estaba diciendo? Algo sobre Joe...

—Joe es mi amigo —le dijo. Nick inspiró hondo.
—Y mío. Más o menos. Pero... no te acerques demasiado a él. No es lo que parece.

Miley le sonrió.

—De acuerdo.

Nick la miró a los ojos con vacilación, bajó la vista a sus labios y la desvió. La zarandeó con mucha suavidad, antes de soltarla.

—También me preocupa que estés sola en el rancho, con Ashley y los chicos como única compañía. No estaría mal que Joe te enseñara a tirar al blanco. Nadie sabe más de armas que él —elevó la barbilla—. Bueno, excepto yo —añadió con una voz grave y dulce que acarició la espalda de Miley como si fuera terciopelo. Su poderoso cuerpo se puso ligeramente rígido—. Miley, ¿seguro que no quieres que te enseñe yo? —preguntó de improviso.
—No quiero robarte tu tiempo libre, Nick —dijo, sin darle importancia—. Trabajas bastante y te mereces un poco de relax.
—¿Intentas decirme algo? —inquirió con curiosidad.
—En realidad, no. Salvo que sé que te gusta pasar tus ratos libres con la señorita Lovato.

La miró con ojos entornados.

—¿Estás celosa? —preguntó con voz suave, lenta, como si acabara de considerar esa posibilidad. 

Miley contuvo el aliento. Tenía el corazón desbocado, y no podía arriesgarse a delatar sus sentimientos. No quería atraparlo haciéndolo sentir lástima por ella.

—Es un matrimonio de conveniencia, Nick,mismo lo has dicho. Puedes hacer lo que quieras —añadió con franqueza—. Deja que sea Joe quien me enseñe a usar una pistola. Le gusta estar conmigo

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hola chicas les voy a poner una nove por dia, que lastima que no hayan leido el one shot de jelena, la verdad es uno de mis favoritos pero bueno lo respeto, por fis no se olviden de darle likes a los capis y de comentar

2 comentarios:

  1. oww kazz me encanto el cap me encanta nick celoso lo amo asi kisiera mas caps con nick celoso :)
    sigelaaaaaaa mas mas mas mas plis
    kazzie k vas a poner una por dia significa solo un cap por dia :(
    o k vas a publicar varios(muchos) pero de una sola novela por dia :D
    creo la k la segubda opcion es mucho mejor siempresion ahahha
    gracias por subir kaziie tq♥ cdt
    sube pronto mas mas mas mas mas mas mas mas me encantan tus novelass las amoooooooo♥♥♥♥
    sube pliss

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..