lunes, 21 de mayo de 2012

Niley 26 -Tierra de pasiones



En aquel momento, la pausa fue larga e intensa. Nick no dijo nada más, pero respiraba de forma tan controlada que Miley adivinó que estaba furioso. No entendía por qué. Era evidente que estaba colado por Demi Lovato, ¿por qué le importaba que recibiera lecciones de Joe? Quizá fuera un comportamiento típicamente varonil. Había tantos rituales masculinos que las mujeres nunca acababan de comprender...

—No voy a entrar —dijo Nick con aspereza—. Te veré la próxima semana.
—Claro. Gracias por traerme.

Miley no volvió la cabeza mientras subía al porche. Entró directamente por la puerta principal y tropezó con un cable, cayó de cabeza contra una silla y echó a perder una escena que estaban rodando.

—¡Genial! ¡Era la toma número dieciséis! —masculló, encolerizado, el ayudante de dirección, Gary Mays, mientras la estrella, Ranee Wayne y dos actores secundarios se lo quedaban mirando—. ¡Mujer torpe y estúpida!

Miley se incorporó con la ayuda de un camarografo y se enderezó enseguida. Se acercó con paso enérgico al ayudante de dirección y lo traspasó con la mirada.

—¡Escúcheme bien, tirano idiota e irascible! ¡Este es mi salón! Llevo días caminando con pies de plomo, tratando de no estorbar, y no es culpa mía que esta casa parezca un campo de minas con tanto cable. ¡No había ningún letrero que avisara que estaban rodando! Y hábleme con educación cuando se dirija a mí, ¿me ha entendido?
           
El ayudante de dirección profirió una exclamación y empezó a farfullar mientras los actores, el técnico de sonido, el camarografo y los ayudantes reían de forma ruidosa. Miley oyó otra carcajada a su espalda, grave, lenta y apreciativa.

—Tiene temperamento, Gary —le dijo Nick al ayudante de dirección—. No conviene sacarla de sus casillas.
—Ya veo —Gary rio, pero sin humor—. Disculpe, señorita Cyrus —murmuró a regañadientes; ella asintió con rigidez—. La próxima vez pondremos un cartel — añadió, y se dio la vuelta.

Miley miró a Nick con curiosidad, porque la sorprendía que hubiera entrado en la casa. No sabía que la había visto caer y que había entrado corriendo para cerciorarse de que no se había hecho daño. En aquellos momentos la estaba mirando con un extraño fulgor en sus ojos negros.      

—¿Estás bien? —le preguntó Nick en voz baja, y se acercó para observarla. Ella asintió, sintiéndose halagada por su preocupación.
—Un poco desconcertada, nada más. Tropecé con la luz.

Nick también asintió. Pero la manera en que la miraba en aquellos momentos era diferente. Nueva. En absoluto familiar.
Miley se quedó pensando en aquella mirada toda la noche, sin llegar a entenderla.



Demi Lovato seguía furiosa y no era muy diplomática. A la mañana siguiente, estaba esperando a Miley antes de que encendieran los generadores.

—Dile a ese... a ese patético policía de pueblo que me pondré los zapatos que me apetezcan —masculló con mirada llameante. Miley abrió los ojos de par en par.
—¿Perdón?
—Por supuesto que sé andar con tacones —prosiguió Demi, sin arredrarse—. Y le prohibo que me dirija la palabra a partir de este momento, nunca más. Solo estaba siendo amable con él. ¡A saber por qué!

Miley seguía demasiado sorprendida para contestar; la modelo estaba hecha una furia.

—¡Y no estaba tonteando con él! —continuó diciendo Demi Lovato—. Solo intentaba ser educada. Hizo que me sintiera como un caso de sarampión. ¡Pues no estoy interesada en ningún poli paleto, cuando puedo tener al hombre que se me antoje! ¡Díselo!

La reacción de la mujer a la actitud de Joe le resultaba curiosa, por decir algo.

—A Joe no le gustan las mujeres —dijo Miley, tratando de suavizar el golpe. No podía explicarle la reacción de Joe, no le correspondía a ella hacerlo.
—Tú le gustas —fue la áspera réplica de Demi, seguida de una mirada que decía claramente: «A saber por qué».
—Solo soy una ranchera —dijo Miley con suavidad—. No me pongo ropa bonita, ni coqueteo, ni lo amenazo de ninguna manera. Somos amigos.

La modelo seguía enojada.

—Apuesto a que de pequeña te malcriaron —masculló distraídamente—. Estaban pendientes de ti a todas horas y te daban todo lo que querías. La niña de papá — añadió con sarcasmo

Miley se puso tensa.

—En un rancho no se malcría a nadie, señorita Lovato —replicó con frialdad—. No hay tiempo. Todo el mundo contribuye, o el negocio se va a la ruina.
—¿Por qué pasa Nick tanto tiempo aquí? —preguntó de improviso. Miley enarcó las cejas.
—Es el dueño de la mitad del rancho. Entre los dos lo dirigimos, y los únicos ingresos que entran son los de Nick... y lo que recibiremos por dejarlos rodar aquí la película.
—Entonces, es por eso... —murmuró Demi despacio, y se sonrojó—. Pensaba que los Rangers de Texas ganaban mucho dinero. Son especiales.
—Más de lo que se imagina —le espetó Miley, defendiendo a su marido— Pero no ganan sueldos de príncipe, y un rancho de ganado acarrea muchos gastos.
—¿Y por qué no vende su parte?
—Porque yo no puedo permitirme comprársela — respondió Miley con rotundidad—. Puede que esto no le parezca gran cosa, pero lleva en mi familia, y en la de Nick, más de un siglo. Ni él ni yo lo venderíamos a no ser que estuviéramos muriéndonos de hambre.
—No es más que un trozo de tierra con un poco de hierba encima.

Miley entornó los ojos con frialdad.

—La familia es importante; la tradición, también. El deber, el honor, y la responsabilidad. El dinero, no —añadió con rotundidad, y con desprecio inconfundible en la voz, mientras miraba a la modelo de arriba abajo de forma ofensiva. Demi levantó el mentón con altivez.
—¿Estás enamorada de Nick?
—Es mi socio —dijo Miley con aspereza.
—Me alegro. No te hagas ilusiones con Nick —añadió Demi—. Tengo planes para él.
—¿Para qué? ¿Para que haga de criado suyo? —preguntó Miley, demasiado enojada para escoger mejor las palabras—. ¿O solo colecciona a hombres y los valora por los regalos que le hacen? Supongo que una mujer como usted nunca podría conformarse con un solo hombre.

Demi se quedó helada, y se puso en jarras.

—¡No sabes nada de mí!
—¡Ni usted de mí! —fue la respuesta—. No vuelva a darme avisos sobre Nick. Nos conocemos desde que yo llevaba zapatos de charol. No crea que lo arrancará de mi vida por una amistad de unas cuentas semanas, señorita Lovato. Puede que lo distraigan una cara y una figura bonitas, pero no es tonto. Puede ver la fealdad que se esconde tras el resplandor.

Demi se quedó sin aliento. Después, sonrió con frialdad.

—Si esto es un concurso, ya lo has perdido —le dijo con suavidad, pero lanzando fuego por sus ojos cafés—. Nick hará lo que yo quiera. Estáis apurados de dinero, ¿verdad? Entonces, ¿cómo ha podido comprarme esto? 

:::::::::::::::::::::::::::::::::::
cha cha channnnnn
que le abra comprado 
jeejejee
vieron a quien empiezan a odiar... 
jejeje
dificil de creer pero cierto

2 comentarios:

  1. OMG! OMG! KZZ NOPORFAVOR NO LO PUEDES DEJAR AHI POR FAVOR ME MATAS KAZIIE HERMOSA DIVINA PLISS NO LO DEJES AHI AHHHHHHHHHHH
    AME ESTE CAP !! PORFAVOR SIGELAAAAAAA PLIS SUBE MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS CONTINUALA PLISS POR FIS UNO MAS MAS MAS AWW LO AME ♥ GRACIAS KAZZ SUBE MAS PLIS

    ResponderEliminar
  2. wow se esta poniendo interesante
    me encantooo

    ResponderEliminar

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..