jueves, 14 de junio de 2012

Jemi 22 - En la cama de su ex-marido



—¿Crees que yo quise hacerte sufrir? —lo interrumpió Demi.
—Quizá no lo hiciste a propósito, pero no puedes negar que estabas amargada y me lo pusiste muy difícil.
—Como tú a mí. Yo puse todo lo que pude en nuestro matrimonio, dejando mi carrera a un lado para que tú pudieras brillar en la tuya. Al final, no me quedó más remedio que marcharme para no acabar como mi madre.
—La situación de tu madre era completamente diferente —replicó Joe—. No tenías por qué haber tirado la toalla, podríamos haberlo intentado…
—¿Cómo? ¿Olvidándome de mi carrera, quedándome en casa como hizo tu madre? Yo me habría vuelto loca yendo todos los días a la peluquería.
—Mi madre es de otra generación, Demi.
—Sí, claro, y por eso insistías en tener hijos.
—Pensé que… no sé qué pensé, que así serías más feliz. No quería perderte.
—Pero cuando te dije que quería el divorcio no pusiste ninguna pega.
—Los hombres tenemos nuestro orgullo, Demi —suspiró Joe—. Bueno, voy a ducharme. La señora Fingleton ha dejado algo en el horno para ti.

Ella dejó escapar un suspiro mientras lo veía subir la escalera, deseando llamarlo…
La había amado una vez. ¿Podría volver a amarla?


Demi despertó de un sueño ligero y cargado de pesadillas al oír ruido en el piso de abajo. Sin pensar, se puso la bata y bajó a la cocina.

—Hola. ¿No podías dormir? —preguntó Joe.
—No… creo que extraño la cama.
—¿Por qué no duermes en la mía?
—Muy gracioso.
—Lo digo en serio —murmuró él, mirándola a los ojos.
—No, gracias.
—¿Por qué no?
—Tú sabes por qué no.
—¿Por qué no quieres admitir que me deseas?
—No quiere decir no, señor Jonas —replicó ella, irritada—. Y estoy harta de esta conversación. ¿Por qué no hablamos de Nick?
—¿Por qué no hablamos de Miley? Creo que está como una cabra. ¿Has visto su casa últimamente? No pensarás que eso es normal, ¿no? No me extraña que Nick se haya marchado de allí.
—Qué típico —dijo Demi entonces—. No lo entiendes, ¿verdad? Los hombres esperan que las mujeres parezcan modelos y cocinen como un chef, pero cuando la relación pasa por un mal momento lo primero es echar mano de los papeles de divorcio.
—Si no recuerdo mal, fuiste tú quien echó mano de esos papeles —replicó Joe.
—No estamos hablando de mí, estamos hablando de Nick y Miley.
—No te metas en esto, Demi. Miley ha perdido los papeles hace tiempo.
—Pero nadie se ha molestado en echarle una mano, ¿verdad? Está loca y como está loca hay que quitarle los niños. ¿Pues sabes lo que le pasa? Que está enferma, pero en cuanto se ponga bien…
—Tú eres abogado, no consejera matrimonial, no te metas en esto —la interrumpió Joe—. Además, ¿no deberías preocuparte por tu propia vida antes de resolver los problemas de los demás?
—¿Y tú no deberías escucharme en lugar de interrumpir como si estuviera diciendo una estupidez? —le espetó Demi.
—Mira, cariño…
—Déjate de «cariños» y escucha cuando estoy hablando.
—Me interesa mucho lo que dices, de verdad.
—¿Ah, sí? Pues quién lo diría.

Joe levantó los ojos al cielo.

—Me quedaría aquí charlando un rato contigo, pero he quedado esta mañana con Nick a primera hora para jugar al golf. No lo está pasando bien.
—Dile que no siga adelante con el divorcio.
—Yo no puedo decirle lo que debe hacer con su vida.
—Si sigue adelante, destrozará la vida de Miley.
—Muy bien, hablaré con él… pero no creo que sirva de nada.
—Inténtalo, por favor.
—De acuerdo. Además, también intentaré volver más temprano a casa.

Demi apartó la mirada.

—No lo hagas por mí.

Joe dejó escapar un suspiro.

—¿Quieres que cenemos juntos esta noche?
—No lo sé. Llámame por la tarde —contestó ella, saliendo de la cocina.

1 comentario:

  1. dios son tan complicados que me encantan y ojala que joe convenza a nick

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..