domingo, 24 de junio de 2012

Jemi 26 - En la cama de su ex-marido



Joe empezó a besarla en cuanto llegaron al garaje, sin salir del coche, algo que empezaba a convertirse en una costumbre. La besaba con urgencia, con un deseo que ni podía ni quería disimular. Y tampoco Demi quiso disimular esa noche.

Él apartó la delgada tela de su vestido para acariciar uno de sus pezones, su cálida lengua moviéndose sobre la punta en una caricia tan embriagadora que Demi dejó escapar un gemido.

Pero cuando intentó desabrochar su cinturón, Joe la detuvo.

—No, aquí no. Vamos arriba.

Ella lo deseaba allí, en aquel momento, antes de que cambiara de opinión, de modo que desabrochó el cinturón y tiró del pantalón y los calzoncillos a la vez para acariciar su miembro desnudo.

—Eres una mujer obstinada, ¿eh?
—Desde luego que sí.

Joe le levantó el vestido hasta la cintura, le quitó las braguitas y se colocó encima. Demi contuvo el aliento cuando sujetó sus caderas para colocarse en la posición adecuada…

Y cuando lo sintió dentro dejó escapar un grito de placer. Allí era donde lo deseaba.

Sabía que estaba intentando contenerse, pero no pensaba dejar que bajara el ritmo, clavando las uñas en sus nalgas para empujarlo… y él lo hacía, cada vez más fuerte, aplastándola contra el asiento del coche. Sus embestidas eran salvajes y cuando por fin llegó al final, temblando, se abrazó a ella como si fuera un salvavidas.

Y Demi no quería que la soltara nunca.

Por fin, él se apartó un poco para mirarla.

—¿Por qué pones esa cara? ¿No lo has pasado bien?

Qué típico de Joe abaratar lo que acababa de ocurrir entre ellos.

—Espero que tú sí lo hayas pasado bien —replicó, enfadada.
—Yo siempre lo paso bien contigo, Demi.
—Me alegro mucho de servir para algo.
—Oye, espera un momento… ¿qué pasa?
—Nada.
—¿Cómo que nada? Estás enfadada, pero no sé por qué. Me estás dejando fuera otra vez.
—¿Ah, sí? A lo mejor es que no me gusta que trivialices cada vez que… que…
—¿Hacemos el amor?
—Que tenemos relaciones sexuales, Joe. No hacemos el amor.
—¿Ah, no? Bueno, como tú quieras. Me da igual cómo lo llames.
—Y supongo que también te da igual con quién te acuestas.
—No, eso no me da igual —suspiró él—. Y en cuanto a trivializar lo nuestro… lo que pasa es que, aún después de todo este tiempo, sigo sin saber qué hacer contigo, Demi. La verdad es que no creo que pueda soportar este… arreglo durante mucho tiempo.

Quería cortar con ella, pensó Demi, aterrada. Quería que se separaran. A pesar del niño.

—Muy bien. Es posible que sea lo mejor. Yo podría quedarme en casa de Miley —dijo Demi, abriendo la puerta del coche.
—Pero…

Joe no pudo detenerla. Como tantas otras veces, cuando se enfadaba sencillamente desaparecía… dejando tras de sí el repiqueteo de sus tacones.

Suspirando, cerró la puerta del coche y apagó la luz del garaje.

Demi, su Demi… tan complicada. La amaba, pensó entonces. Por fin podía admitirlo.

La amaba, nunca había dejado de amarla.

¿Cuándo no la había querido? Sin ella, sólo estaba vivo a medias. Y en cuanto la vio en la conferencia, su corazón se puso a latir como no había latido en cinco largos años.

Quizá lo del embarazo no había sido un accidente, quizá sus genes habían decidido que ella era la única compañera posible.

El único problema era que Demi no era feliz. Ella no había querido tener hijos. ¿Cómo iba a ser feliz ahora, embarazada sin haberlo planeado?

¿Y cómo iba a convencerla de que estaban hechos el uno para el otro? ¿Cómo iba a convencerla de que debían volver a casarse porque, sencillamente, no podía vivir sin ella?

2 comentarios:

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..