lunes, 11 de junio de 2012

Niley 32 - Tierra de pasiones - Happy Niley Day



El equipo de rodaje regresó al rancho, y el caos volvió a ser la tónica general. Nick se acercó a ella por detrás justo cuando Miley se apeaba (bajaba) de la camioneta. No sonreía, y la miraba con semblante homicida.

—Joe te lo ha contado todo —murmuró Miley con resignación.
—Sí. Cosa que deberías haber hecho tú, hace tiempo —masculló—. Este rancho también es mío. Tengo derecho a saber si corre peligro... si corres peligro.
—No corro ningún peligro. Sé disparar una pistola...
—Linley traspasó los límites del rancho y tú no te diste cuenta hasta que no te salió al paso —la interrumpió, furioso. ¿Y si él también hubiera ido armado?
—No llevaba pistola.
—Eso es lo de menos. ¡Debiste decírmelo!
—¡No me habrías creído! —le espetó Miley. Empezaba a echar chispas por los ojos, y tenía el pelo rubio alborotado por el viento—. No quisiste creerme cuando te dije que el toro había sido envenenado. Decías que estaba celosa de la atención que estabas prestando al personal de la película. Y también habrías tenido motivos para acusarme de mentir ahora; habrías dicho que estaba celosa de tu supermodelo.

Nick inspiró despacio.

—Habría creído un análisis de sangre del veterinario —declaró.
—Claro, mientras no tuvieras que creer nada de lo que yo te contara.
—Joe lo sabía todo —dijo en tono acusador.
—Cierto. No está suspirando por Demi Lovato, y creería lo que le contara sobre cualquier cosa, cualquier día —añadió con puro veneno.

Nick entornó los ojos peligrosamente y se puso rígido.

—Demi no es asunto tuyo. No tiene nada que ver con el rancho.

Miley quiso preguntarle si estaba seguro de eso, puesto que se había gastado un dinero que no tenía en comprarle joyas caras. Pero no lo hizo. Lo miró con aspereza antes de darse la vuelta.

—Linley no volverá a sorprenderme.
—Eso no vale. Ashley no siempre está aquí, y tú te ausentas del rancho durante tus clases.
—Joe me dio su móvil —añadió, y se lo sacó del bolsillo para enseñárselo—. Puedo llamarlo en cualquier momento, y vendrá.

La mirada de Nick resultaba difícil de descifrar.

—Asegúrate de que uno de los hombres te acompañe cuando revises la cerca, y lleva siempre encima la pistola que Joe te está enseñando a usar.

Miley se detuvo y se dio la vuelta.

—¿Qué hombre me acompañará? Salvo Zac, solo nos quedan tres, y todos de media jomada —dijo con rotundidad—. Economizar empieza a ser una religión en este rancho. Cuando acabe el semestre —añadió—, dejaré la escuela y buscaré un trabajo. Estoy cansada de llevar los mismos vaqueros durante tres años seguidos y de no tener suficiente dinero para comprarme un vestido nuevo.

Miley vio el rubor que tiño los pómulos de Nick. Pensaba que ella no sabía lo del anillo de Demi, y se sentía culpable porque Miley economizaba en todo y él se estaba gastando sus ahorros comprando anillos caros a su nueva chica.

—La educación es... —empezó a decir.
—Un lujo, dadas las circunstancias —replicó Miley, y echó a andar—. Tal como me siento ahora mismo, podríamos poner a la venta el rancho y olvidarnos de intentar hacer milagros. ¡Estoy harta de apretarme el cinturón!

Entró en la casa en un remolino de furia. Demi Lovato había abierto la boca para hablar pero la cerró al instante al ver la mirada furibunda de Miley. Había oído la conversación, y quería saber más. Pero Miley entró en su cuarto y cerró la puerta. Nick subió a su todoterreno y salió disparado. Ashley, atrapada entre ambos, se limitó a suspirar y a preparar más café. Nadie quería, pero tenía que hacer algo.

Como era natural, Miley no podía quedarse eternamente en su cuarto. Salió para cenar. Se sorprendió al ver que el personal del rodaje seguía allí, aunque estaba a punto de irse.

Demi Lovato le dirigió una mirada extraña, como si reparara en lo viejos y gastados que tenía los vaqueros y la blusa. Se fijó en la pintura descascarillada de las puertas y en las manchas amarillas del techo del pasillo, rastros de una gotera.

—¿Quería algo, señorita Lovato? —preguntó Miley con brusquedad. Demi suspiró.
—No sabía que os fueran tan mal las cosas —empezó a decir.
—Mi rancho no es asunto suyo —le espetó Miley.
—Puede que pronto lo sea —fue la suave réplica. Para enfatizar su afirmación, hizo girar el anillo de esmeralda y diamantes. Lo llevaba en el dedo anular de la mano izquierda, el indicado para los anillos de compromiso.

Miley se puso a morir. De modo que Nick estaba pensando en casarse... Pues sería mejor que solicitara primero la anulación, pensó con humor negro.

—Sus compañeros se marchan —le advirtió Miley a la modelo.                                    
—Ah. Nick suele llevarme a la ciudad —replicó Demi, casi en un murmullo de placer.

Mientras lo decía, Miley oyó el familiar sonido del todoterreno de Nick. No dijo nada más. Entro en la cocina y se entretuvo ayudando a Ashley a pelar las patatas, para no tener que volver a ver a Nick.

Demi salió a saludar a Nick, y le rodeó el brazo con sus manos perfectamente cuidadas.

—Empezaba a pensar que no ibas a venir. Miley se ha pasado la tarde en su habitación, haciendo pucheros, después de vuestra discusión —añadió en tono frivolo—. Cielos, es terriblemente inmadura, ¿no?

Nick vaciló, pero solo un segundo. Salió con Demi, subió a su vehículo con ella y se alejó.

1 comentario:

  1. aaaaaaaww ww kazz me encanto c:
    hace una semana que no subias kazz :c
    como estas? espero k bien cuidate mucho te extraño
    por favor sube mas :3'
    <amo♥ tu novela no dejes de subir pliss :)

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..