lunes, 23 de julio de 2012

Niley 45 - Tierra de pasiones

 
—Sabes que me deseas. El corazón va a salírsete del pecho. Lo veo desde aquí. Apaga la televisión y ven conmigo, cielo —dijo con una voz grave y sensual—. Haré realidad todas tus pequeñas fantasías inconfesables.
Como un autómata, controlada por una parte de su ser que no reconocía, Miley se acercó a la televisión y la apagó. Después, se colocó frente a él, excitada, hambrienta, curiosa, contemplando todos aquellos músculos firmes.
—No te atrevas a burlarte de mí —dijo con voz ronca—. No quiero juegos.
—No estoy jugando —Nick alargó el brazo, le dio la mano y tiró de Miley hasta hacerla caer pesadamente sobre su cuerpo largo y poderoso. Era una sensación nueva y embriagadora, sentirse tan íntimamente cerca de él después de tantos años de anhelo reprimido. Durante los primeros segundos, tuvo la sensación de estar con un desconocido. Nick tenía las piernas largas y fuertes, y notó el movimiento de sus músculos cuando las entrelazó con las de ella. Notó algo más, algo que Nick raras veces la había dejado percibir. La deseaba. Resultaba excitante saberlo, aunque la intimidaba un poco, porque no tenía ni idea de lo que iba a sentir. Había oído historias...
 
Nick la notaba tensa. La colocó a medias bajo su cuerpo y la miró a los ojos a corta distancia.

—Sé que eres virgen —dijo con voz ronca—. Eso me excita, y lo notas, ¿verdad? Pero tendré cuidado. Mucho, mucho cuidado. Lo último que desearía es asustarte o hacerte daño.

Miley se relajó y lo rodeó con los brazos, consciente de la leve inflamación de su cuerpo, una nueva y excitante sensación, de placer que se apoderaba de sus lugares más secretos. Ansiaba que Nick la tocara, la besara. La sorprendía que hubiera ocurrido de forma tan inesperada.

—Puede que, después, lo lamentes —susurró.
—No lo lamentaré. Y tú tampoco, te lo garantizo — añadió Nick con seguridad.

Miley se quedó mirando sus labios firmes con verdadera ansia. Casi no podía respirar. Nick olía a colonia, aftershave y jabón. Parecía un paraíso dulce a aquella distancia. Tenía el cuerpo cálido y firme y se sentía envuelta por él.

—Puede que esté soñando —susurró, y deslizó las manos por su cuerpo masculino—. Tantos años reprimida, sin poder experimentar, me han hecho perder la razón.

Nick rio con suavidad.

—¿Eso crees? Si quieres experimentar —murmuró, y hundió la mano en su pelo para sujetar su rostro con suavidad bajo el suyo—, puedes hacerlo con tu marido. Abre la boca, pequeña...

Abrió la boca para proferir una exclamación, y Nick la atrapó con la suya. Fue como en el baile salvo que, en aquella ocasión, era lento y tierno con ella. Sus labios jugaron con los de Miley con suavidad, en un silencio jadeante que la hacía ser consciente del cuerpo firme que se apretaba contra el de ella, del calor de las manos de Nick en la espalda, de la pericia sensual de sus labios firmes. Los besos que habían compartido antes parecían inocentes en comparación. En aquella ocasión, Nick iba en serio, y se notaba.

Miley deslizó los brazos en torno al cuello de Nick y se entregó a sus besos con ávido abandono. Notaba que le estaba sacando el jersey de la cintura de los vaqueros. Segundos más tarde, notó sus manos cálidas sobre su piel desnuda, sobre las odiosas cicatrices que su padre le había hecho años atrás.

Se echó hacia atrás.

Nick frenó la retirada instintiva de Miley colocándola por completo debajo de él, y la miró a los ojos.

—Yo también tengo cicatrices, ¿recuerdas? —dijo en voz baja—. Aquí.
Se levantó la camiseta negra y acercó la mano de Miley a su caja torácica.
—¿La notas? —le preguntó—. Me hirieron con una escopeta cuando era un poli novato. Por suerte para mí, la carga era pequeña y no penetró mucho. Pero dejó una cresta, como la del hombro dejó una cavidad.
Miley la acarició despacio.
—Lo había olvidado.

Él sonrió despacio.

—Yo no —le acarició la melena, suave y fina—. Tu pelo es uno de tus mejores atributos —murmuró, mientras sus dedos empezaban a desabrochar los botones del jersey—. Junto a estos...
—Eh... Nick, espera. ¡No puedes quitarme el jersey! —protestó al recordar que llevaba un sujetador con relleno.
—Claro que puedo —siguió desabrochándoselo, hasta que se lo abrió y su sujetador quedó al descubierto. Entonces, comprendió por qué había querido ocultárselo. Frunció el ceño—. ¿Por qué diablos usas un sujetador con relleno?
Miley suspiró.
—No quería que lo vieras. Pensé que, si parecía más grande, te interesaría más mirarme —confesó—. ¿Es que a los hombres no os gustan las mujeres grandes?
—Los gustos son algo individual, cariño —murmuró, mientras buscaba el broche. La levantó con un brazo mientras soltaba el cierre con dedos expertos— A mí no me atraen las mujeres grandes. Nunca me han atraído.

Mientras Miley se acostumbraba a la idea, Nick la movió para poder quitarle toda la prenda y desnudarla de cintura para arriba. A Miley le produjo el mismo impacto que un rayo. Sus sueños sobre él no habían sido tan explícitos. Estaba volando de puro gozo.

Nick sonrió despacio al mirarla. Era embriagador pensar que no había hecho el amor con nadie. Quería que su primera vez fuera con él. Nunca había deseado nada tanto como aquello.

Miley intentó hablar, pero Nick ya estaba bajando la cabeza, y abrió la boca sobre un pezón para tomar gran parte de su suave y pequeño seno dentro de ella. Acarició con la lengua la punta sensible mientras la saboreaba en un silencio interrumpido únicamente por los latidos frenéticos de Miley y sus suaves sollozos de placer. Hundió los dedos en los músculos firmes de los bíceps de Nick mientras este exploraba su cuerpo con la boca.

Nick deslizó la mano por la espalda de Miley y la atrajo hacia él con avidez. Soltó su seno solo para buscar su boca, y la hizo deslizarse por debajo de su camiseta para poder sentir sus senos contra su torso desnudo y salpicado de vello.

—Nick —gimió Miley junto a sus labios—. Nunca pensé que sería así...
—Ni yo —susurró con aspereza—. No sabes cuánto te deseo. ¿Sigues tomando la pildora o tengo que ponerme algo?

A Miley no le respondía el cerebro. No podía pensar.

—¿Cómo sabes...?
—Las vi en tu mesilla la última vez que estuve aquí —levantó la cabeza y la inmovilizó con la mirada—. ¿Las estabas tomando para Joe, por si acaso? —inquirió de improviso, con enojo.
—¡No! —jadeó—. ¡Nunca...!
—Entonces, ¿por qué? —insistió con ardor.

Miley estaba casi temblando por el contacto íntimo. Nick estaba excitado; la deseaba. Ella no podía pensar. Su joven cuerpo estaba encendido de ansia, de hambre, de sed. Si Nick paraba, se moriría. ¿Qué le había preguntado?

—Tenía... periodos irregulares, y el médico me recetó la pildora... solo para un par de meses, hasta que se me regularan —no añadió que eso había sido hacía seis meses, y que había dejado de tomarlas al segundo mes, sin ni siquiera terminar la prescripción. Nunca tiraba nada hasta que Ashley no la obligaba. Había dejado la caja de pildoras sobre la cómoda para buscar un bolígrafo en el cajón, y no la había devuelto a su sitio—. No pares —le suplicó cuando Nick vaciló—. Por favor, ¡no pares, Nick!

Nick frunció el ceño mientras ella tomaba su mano y la acercaba a sus senos, en un intento de persuadirlo para que siguiera tocándola.

—¿No es peligrosa la pildora? —susurró Nick.
—El médico dijo que, a mi edad, no, porque no fumo ni suelo tener dolores de cabeza —arqueó la espalda hacia los dedos que la acariciaban y cerró los ojos con delirio—. Qué delicia. No pensé que era tan maravilloso cuando veía esas películas.

Nick entornó los ojos. Sonrió despacio, con ojos cafés relucientes mientras bajaba la mirada al seno pequeño y suave que estaba acariciando.

—Si es seguro, puedo tenerte como yo quiero —dijo con voz ronca—, sin nada entre nosotros salvo la piel.
—Sí. Como tú quieras, Nick, aquí mismo, ahora mismo... —se le quebró la voz con un gemido de placer y buscó su boca, aferrándose a él, ansiando más—. Por favor, no pares. Por favor...
—No voy a parar —masculló Nick junto a los labios henchidos de Miley—. Estoy sediento de ti. ¡Tengo que hacerte mía, pequeña! —añadió con aspereza—. ¡Mía!
 
 

1 comentario:

  1. OMG!
    KAZZIE♥ ME MUERO AHHHHHHHHHH!
    NO SABES COMO AMO ESTA NOVELA
    ME ENCANTA POR FAVOR SIGELAAAAAAAAAA
    SUBE MUY MUY PRONTO PLIS C:

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..