lunes, 23 de julio de 2012

Niley 48 - Tierra de pasiones



Miley removió el café más tiempo del necesario. ¿Seguiría sintiendo celos de Joe, a pesar de lo ocurrido?, se preguntó. ¿Podía ser que la quisiera solo para él, y que por eso le estuviera haciendo aquellas preguntas explícitas? Ella, desde luego, solo quería estar con él. Prometía ser un día mágico, si lograba penetrar la repentina reserva fría que envolvía a Nick aquella mañana.

Nick comió sin hacer más comentarios, y Miley lo imitó. Cuando terminaron, ella lavó los platos mientras él los aclaraba y secaba a su lado, ante la pila.

—Si pudiéramos permitírnoslo, te compraría un lavavajillas—comentó Nick. Ella sonrió.
—No me importa fregar a mano. Los electrodomésticos modernos me convertirían en una holgazana.

Nick rio entre dientes, y le dio un empujón juguetón con la cadera. Era la primera vez que lo hacía, y Miley sintió un hormigueo de placer por todo el cuerpo.

—Está bien. Entonces, te compraremos unas botas nuevas —dijo Nick, y lanzó una mirada a las que llevaba, con las puntas levantadas de haberse mojado y secado en más de una tormenta.
—¿Justo cuando estas se empiezan a adaptar a mi pie? ¡Ni hablar! —exclamó Miley. Nick observó su rostro radiante con una mirada tan tierna que a Miley se le encogió el corazón.
—Nunca me pides nada —le dijo con suavidad—. Me he sentido tan culpable por el condenado anillo que le compré a Demi... No quería que te enteraras. Diamantes y esmeraldas para ella cuando tú ni siquiera tienes un abrigo decente.
—Estaría horrible con diamantes y esmeraldas — comentó Miley, tratando de eludir una discusión potencialmente explosiva. Aunque Nick no se hubiera acostado con Demi, le había dado un anillo. Tenía demasiados principios para acostarse con otra mujer cuando todavía estaba casado, pero a ella ni siquiera le había hecho un regalo de cumpleaños, y tampoco había visto ningún paquete bajo el árbol de Navidad. Aquello dolía. Además, Nick se sentía culpable por lo ocurrido la noche anterior, y se notaba.
—Estás rehuyendo el problema. No es propio de ti.
Miley lo miró con el corazón en la mano.
—No quiero discutir —dijo, tratando de expresar la turbulencia de sus emociones—. Después de lo de anoche, no.
Nick vaciló; su rostro se tomaba más grave con cada segundo que pasaba.
—Escucha, Miley —empezó a decir, despacio—. En cuanto a lo de anoche...

Miley pasó por alto la mirada y se puso de puntillas. Le mordisqueó con suavidad los labios firmes y, después, con sensualidad deliberada, abrió la boca y la unió a la de él con repentino atrevimiento. Nick contuvo el aliento. Ella contuvo el suyo, imaginando que la apartaría con firmeza, pero la reacción de Nick fue chocante. Soltó el paño que tenía en las manos y la apretó contra él con sus manos jabonosas. La estrechó con fuerza y la besó apasionadamente, con avidez, hasta que ella se quedó sin aire.

El poderoso cuerpo de Nick tembló una vez, débilmente, y Miley supo de inmediato que la deseaba. Ni siquiera intentaba disimularlo. Al parecer, era tan vulnerable como ella, y se enorgulleció al darse cuenta. Sus ojos cafés lanzaban destellos de deseo mientras la miraba.

Miley volvió a buscar sus labios, y se besaron. Gimió al sentir la presión furiosa y firme de los labios de Nick, y su total abrazo, con el que la levantaba del suelo.
Se moría por él. No había reserva, ni inhibiciones, ni tímido coqueteo. Ella le rodeó el cuello con ánimo febril. Nick levantó la cabeza a tiempo de ver el rostro sonrojado y dócil de Miley, y su semblante se contrajo de anhelo.

—Te deseo —susurró Miley con voz ronca, temblando—. Volvamos a la cama. ¡Te deseo tanto, Nick! Quiero desnudarme y dejarte hacer lo que quieras conmigo, ahora mismo, a plena luz del día.

Nick gimió. Imágenes de indecible deleite revoloteaban por su cabeza solo de pensarlo. Pero antes de poder ceder a aquel anhelo, el ruido de un coche lo paralizó.

—¿Ashley? —murmuró con voz ronca.
—Tan pronto, no puede ser —dijo Miley. Nick enarcó una ceja.
—No has mirado la hora, ¿no?
—Acabamos de desayunar.

Nick le señaló con la cabeza el reloj del homo. Eran las diez de la mañana. Miley profirió una exclamación.

—¡Cielos! Y ni siquiera he empezado a asar el pollo ni a preparar el relleno ni la masa de pan...
—Menos mal que Ashley ha llegado pronto —dijo Nick con brusquedad, y la apartó con firmeza. Estaba sonriendo, pero su expresión era de deseo sensual apenas contenido.
—¿Qué pensará cuando vea que acabamos de desayunar?
Lanzó a Miley una mirada grave, y la angustia del día anterior lo envolvió como una sábana oscura.
—Podemos decirle que nos quedamos hablando hasta muy tarde de lo ocurrido en Victoria—sugirió.

Miley hizo una mueca. Había olvidado los acontecimientos del día anterior, la pérdida de control que los había lanzado a los dos a un mutuo abrazo. ¿Cómo podía haberlo olvidado?

—Tómatelo día a día, Nick —sugirió, despacio—. Lo superarás. 
                            
Nick no respondió. Oyeron un portazo. Cuando Ashley entró por la puerta de atrás, estaban terminando de secar los platos en incómodo silencio.
Ashley se detuvo en el umbral, sintiéndose como una intrusa sin saber por qué. Frunció el ceño. Nick no parecía abatido, pero sabía que debía de estarlo.

—¿Estás bien? —le preguntó con suavidad. Nick sonrió débilmente.
—Tirando. Acabamos de desayunar. Nos acostamos tarde.
—Os quedaríais hablando, imagino —corroboró Ashley mientras se dirigía a la nevera, de modo que no vio la expresión de culpabilidad de sus rostros—Me alegro de que no te quedaras en Victoria. No tienes por qué estar solo.
—Eso pensé yo —afirmó Nick.

Ashley los miró con curiosidad, pero no dijo ni una palabra. Había tanta tensión en el ambiente que casi se podía tocar. Se limitó a asentir y empezó a sacar alimentos del frigorífico y a disponerlos sobre la mesa de la cocina.

Cuatro horas más tarde, saboreada la comida de Navidad, aunque no con mucho deleite por los dormilones, Ashley estaba llenando una fuente para llevársela a su hermana.

—Volveré en cuanto se la lleve —dijo, y se preguntó por qué Nick parecía aliviado y Miley, decepcionada.
—Bien —dijo Nick con brusquedad—. Miley no debería quedarse sola, aunque Cody Linley siga en la cárcel. Recordad que debéis cerrar bien puertas y ventanas. Hablaré con Zac antes de irme.
—¿Te vas ya? —le preguntó Miley, intentando no dar la impresión de que su mundo se estaba viniendo abajo. Porque así era.
—Ya mismo —le dijo sin mirarla a los ojos—. No debería haber venido.
—¿Quieres que le prepare una fuente a Joe Miller? —preguntó Ashley de improviso.
—No te molestes —dijo Miley con ánimo lúgubre—. Puede cenar con nosotros.

A Nick le llamearon los ojos de furia, pero apretó los labios y no dijo nada más. Salió de la cocina para vestirse.

—¿Qué pasa? —preguntó Ashley, atónita. Miley levantó la barbilla con orgullo.
—Nada. Es que está abatido, y le cuesta digerir lo ocurrido. Tendrá que superarlo a su manera.
—Si tú lo dices, cariño... —suspiró Ashley.

Ashley esperó a que Nick se fuera. Diez minutos después, las dos mujeres lo vieron salir por la puerta. Le dirigió a Miley una última mirada e hizo una mueca al ver su semblante dolido. Pero no se detuvo. Les deseó una feliz Navidad y se marchó.

Nick ya estaba a medio camino de Victoria cuando recordó que ni siquiera le había dicho a Miley que le había comprado un collar de perlas y unos pendientes a juego por Navidad. Teniendo en cuenta las circunstancias, tal vez fuera mejor así. Había perdido la cabeza y se había acostado con ella. Miley estaba esperando el «fueron felices y comieron perdices», y él estaba más confuso que nunca sobre lo que quería en la vida. Necesitaba tiempo para aclarar sus ideas. De momento, era incapaz de tomar decisiones.

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Hola chicas, espero que les guste esta marathon, sorry por recien publicar pero andaba un poco ocupada, mary de mi vida, me quede con las ganas de conocerte, el dia viernes tuve un colico de muerte y sali tarde de trabajar asi que me fue imposible poder ir.
fui a ver lo de mi operacion pero no se dio, aun tengo que ir otra vez a guayaquil en fin no se que hacer...
las quiero chicas
millon besos.
:)

5 comentarios:

  1. wowwwwww
    gracias despues de tantas dudas
    por fin un mini maraton...
    me encantooooo

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  2. wow excelente la maratón síguela pronto se esta poniendo buena la novela

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  3. OOOWWWW KAZZIE ♥
    NO SABES COMO AMO ESTA NOVEEEE
    POBRE MILEY SIEMPRE TERMINA CON EL CORAZON ROTO LE DEBERIA DAR UNA LECCION A NICK!! Grrr'
    SI ES DE CELOS MEJOR AAAWWW AME♥ LOS CELOS DE NICKY ME ENCANTAN
    POR FAVOR KAZZ SUBE MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS MAS AMO ESTA NOVE ME ENCANTA SIGE SUBIENDO PLIS C:
    PORFIS ME VA A DAR UN ATAQE SI NO SUBES LA DEJASTE MUY MUY INTERESANTE QUIERO SABER QUE PASA!!!

    OJALA QUE MILEY LE DE SU LEECION A NICK EN ESPECIAL SI ES DE CEOLOS wuajajajjjajaj!
    gracias por subie kazz espero k estebien cuidate mucho por favor
    y suete con lo de la operacion :D
    suete cuidate te quiero♥ byee xoxoxox

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  4. Queria saber como te había ido en la operación y no tenia como llamarte :o sentía morir.
    Ademas no tenia acceso a internet y estaba muy preocupada por ti. No hicimos nada bien.
    Espero que estes bien y cualquier cosa avisame como estas, hasta ahora vengo a entrar para ponerme al dia y leer...
    Te extrañaba amiga y me encantaron los capis
    Cuando vuelves a Guayaquil??!

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  5. NO WOW ESTA NOVELA ES LO MEJORRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR SUBE PRONTOOOOOO ES MUY BUENAAAAAAAAAAAAAAA

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..