jueves, 27 de septiembre de 2012

Niley 69 - Tierra de pasiones



Se puso la camisa, se la abrochó y volvió a prenderse la estrella en el bolsillo.

—Me contaste cómo habían cortado la cerca —le explicó Nick—. Teníamos una alambrada cortada en el lugar del último crimen. La contrasté con la fotografía que sacó Zac del alambre cortado, y coincidía a la perfección. El trozo de alambre que has conservado es una de las pruebas principales. Por no hablar de la camioneta negra con franja roja del amigo de John Linley, Gould. Por último, los filamentos de colores que se encontraron en el lugar del crimen pertenecían a una camisa de franela que recordaste haber visto llevando a Cody cuando se enfrentó contigo en el rancho. Se encontraba en la caja de pertenencias que John Linley llevó a Victoria consigo. También hay otra prueba crucial.
—No me tengas en vilo —dijo Miley, entusiasmada.
—Además del cabello que se encontró en la blusa de la víctima, la policía científica reparó en unas marcas de dientes en el pecho de la mujer. No llevaba muerta mucho tiempo, y su cuerpo aún estaba tibio cuando lo encontraron. Uno de los especialistas tuvo una corazonada. Humedeció un pañuelo con agua destilada y frotó con él el pecho de la mujer. Obtuvo una prueba de ADN que relaciona a Cody Linley con el asesinato. El cabello de la camisa coincide a la perfección con el de Linley. Todas esas pruebas son admisibles ante un tribunal.
— ¡No sabía que se pudiera hacer todo eso! —exclamó. Nick rio entre dientes.
—Tendré que ponerte al día sobre los avances científicos en la obtención de pruebas.
—Pero ¿por qué la mató? ¿Lo sabes?
—Era la joven que testificó contra él por agresión sexual y, luego, desapareció. Cody pasó seis años en la cárcel por culpa de su testimonio. Cuando lo soltaron, los dos hermanos se pusieron a trabajar para Handley, el criador de los toros Salers purasangre. Handly era el mejor amigo del marido de la víctima. Handley los despidió cuando Cody ya había reconocido a la joven y había decidido vengarse. John Linley envenenó sus toros, Cody violó y asesinó a la mujer.
—¡Santo Dios! ¿Y qué me dices del pobre Hob?
—Cuando le dijimos a Cody Linley que teníamos pruebas científicas que lo incriminaban, cedió y lo confesó todo delante de su abogado de oficio. Dijo que su hermano fue a ver a Hob solo para amenazarlo, para que no hablara. Hob se negó a dejarse intimidar. Iba a llamar a la policía y a decir que los hermanos Linley habían cortado la cerca. John lo golpeó en la garganta con un atizador. No le importaban los toros, pero no podía vivir con el asesinato de un hombre a sus espaldas. Le dijo a Cody que iba a atracar un banco y que no le importaba si lo mataban.
—Pobre Hob —dijo Miley con afiicción—. Vaya manera más triste de morir.
—En conclusión, Cody va a estar entre rejas mucho tiempo. Me alegro, porque el psicólogo que lo evaluó dijo que podría haber matado otra vez. Linley todavía me odia, por supuesto, por haber disparado a su hermano y por haber contribuido a reunir las pruebas que van a condenarlo por asesinato —sonrió a Miley—, ¡Como si me importara!

Ella lo abrazó con fuerza, segura por primera vez en su matrimonio.

—Y tú que no querias creerme que habían envenenado al toro...
La atrajo hacia él.
—No, y vergüenza debería darme. Habría tenido consecuencias fatales si Linley se hubiera sentido un poco más seguro de sí mismo. Lo siento. Pero eso ya pasó. A partir de ahora, si me dices que lo negro es blanco, te creeré —levantó la cabeza, contempló la mirada feliz y soñadora de Miley y sonrió— Bésame. Tengo que volver al trabajo.

Miley le rodeó el cuello con los brazos y lo besó con anhelo.

—Llévame contigo —susurró.
—Entonces, no haría nada —replicó Nick. La apartó con desgana y se abrochó el cinto—. Volveré a las seis.
Miley tenía la sensación de que su mundo había cambiado drásticamente en el espacio de unas horas. No podía dejar de sonreír.    .           
—Está bien. Tendré preparado el negligé rojo.
Nick rio con ganas.  
—Es una cita.     

Salieron del cuarto de la ropa y caminaron de la mano hasta la puerta principal. Nick la miró, deseando poder decirle que sabía que estaba embarazada. Nunca se había sentido más unido a ella, ni la había amado tanto. Pero debía esperar, buscar el momento oportuno. Si Miley descubría que lo sabía, podía pensar que seguía con ella por razones equivocadas. La besó una última vez y se marchó.

Ashley los vio y no dijo nada, pero ella tampoco dejaba de sonreír.

A la mañana siguiente, el personal de rodaje estaba otra vez trabajando. Sin embargo, aquel día era diferente, porque todo el mundo podía ver que la relación entre Nick y su joven esposa había cambiado. Demi tenía la sensación de que se hubiera levantado la veda. Los cazadores la acechaban, en especial, el ayudante de dirección. Tras una escena especialmente difícil en el granero, Gary Mays gritó: «¡Corten!» y entró en el decorado, de espaldas a la puerta del granero, para pasarle un brazo a Demi por los hombros y apretarla contra su cuerpo. Gary volvía a ser la peor pesadilla de Demi.

—Escucha, muñeca —dijo Gary en tono persuasivo—. Haz la escena como está escrita y no intentes actuar de verdad, ¿vale? Lo único que quiero es que salgas bonita y balancees tus caderas sensuales para mí — le pasó una mano por el trasero con una lascivia digna de un presidiario.

Segundos más tarde, la mano estaba en el aire, doblada hacia atrás, con Joe Miller mirándolo fríamente desde el extremo.

—No querías hacer eso, ¿verdad, Gary? —preguntó en tono grato, y le dobló la mano un poco más... lo justo para que Gary hiciera una mueca de dolor—. El acoso sexual es un término muy desagradable. Piensa en lo que la prensa diría en nuestra sociedad políticamente correcta. ¿Entiendes lo que quiero decir? —añadió con suavidad, e incrementó la presión.
—Lo entiendo... perfectamente —exclamó Gary, y se volvió hacia él para evitar que le arrancara la mano.
—Y aunque no puedo detenerte por acoso, puesto que estás fuera de mi jurisdicción, puedo llamar a uno de mis compañeros del departamento del sheriff para que te detenga. Así que no vuelvas a tocarla así. ¿Entendido, Gary? —insistió Joe, sonriendo. La sonrisa le provocaba escalofríos a Demi.
—¡Nunca más, lo juro! —gimió Gary. Joe le soltó la mano, todavía sonriendo.
—Te convendría anunciar un descanso de diez minutos —añadió—. Me gustaría hablar un momento con la señorita Lovato.
—Adelante —masculló Gary, y lanzó a Demi una mirada de puro odio—. ¡Diez minutos, todo el mundo! —exclamó, y se apartó de Joe lo más deprisa que pudo, sosteniéndose la muñeca con la otra mano.

Joe le hizo una seña a Demi con la cabeza. Ella se acercó como un corderillo, sin emitir la más leve protesta, mirándolo con sus enormes ojos cafés llenos de perplejidad.

—¿Por qué dejas que te trate así? —preguntó Joe en voz baja.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::
wiiii jijii ya saben ultimos capitulos de esta nove, juju ya ven ese romance floreciente jiji

1 comentario:

  1. Jooooo!!!!!
    No puedo creer que ya va a terminar u.u Lo bueno es que la relacion de Miley y Nick va viento en popa *-* Y tendrán un Niley baby :3 Siiii por fin!!!!!!! Moria por un niley baby, pero Nick debería decirle que sabe lo del bebé porqué si no lo hace lo más probable es que le traiga problemas, pero espero que todo salga bien y todos sean felices comiendo perdices :D

    Ahora se viene jemi, coincido con Joe, porque Demi se deja tratar así??? Si sé lo que le pasó y es más que lógico que aún tenga un trauma con eso, pero aún así no puede dejar que la traten como si fuera una cualquiera, para edo tiene manos y es mujer y la mujeres tenemos un talento especial para dar bofetadas, yo creo que a ese tipo le vendría bien una :)

    Bue... cúidate, besis, sube pronto porfasss que ya quiero ver, más bien leer lo que sucederá después, bye c:

    ResponderEliminar

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..