viernes, 9 de noviembre de 2012

Jemi 08 - Corazones Heridos




-Dios del cielo -masculló Joe-.Y yo que creía que lo había visto todo...
-Rory ha estado conmigo desde entonces -le dijo Demi-. Para mí es como si fuera mi propio hijo.
-¿Y nunca te quedaste embarazada?
Demi sacudió la cabeza.
-Fui una flor tardía. No tuve mi primera regla hasta que cumplí los quince. Qué suerte, ¿eh? -dijo con amargura, apartando de su rostro un mechón rojizo-. Una suerte in­creíble...
-Pero ahora tu madre quiere recuperar a Rory -adivinó Joe.
-El dinero se le acabó hace años. Ha tenido que ponerse a trabajar en un establecimiento de platos preparados para conseguir más, y no le gusta nada. Sam trabaja cuando le parece, y por lo que tengo entendido nada de lo que hace es legal. El año pasado mi abogado tuvo que darle dinero a mi madre para que nos dejara tranquilos. Me había amenazado con acudir a la prensa amarilla y decirles que estaba tratán­dola de un modo denigrante -dijo Demi, resoplando y sa­cudiendo la cabeza-. «Rica estrella de cine permite que su pobre madre viva en la miseria mientras ella va de un lado a otro en limusina»... -añadió sonriendo con cinismo-. Su­pongo que puedes imaginártelo.
-En tecnicolor -asintió Joe indignado.
-Y ahora, como tú has dicho, quiere recuperar a Rory. Envió a Sam a la academia militar para que intentara sacarlo de allí, pero Rory le dijo al comandante lo que le había he­cho, y lo que me había hecho a mí. El comandante llamó a la policía, pero esa sabandija escapó antes de que llegaran.
-Bien por el comandante.
-Sí, pero temo que estén planeando secuestrar a Rory -respondió Demi-, porque saben que pagaría cualquier res­cate con tal de recuperarlo. No duermo muy bien última­mente pensando en ello -añadió-. Sam tiene un primo que vive cerca de aquí, en una de las peores zonas de la ciudad, que está metido en un montón de asuntos sucios.

Joe estaba haciendo equilibrios mentales para seguirla.

-¿Y Rory siente algún tipo de cariño por su padre o por vuestra madre?
-Odia a nuestra madre -contestó Demi-.Y no sabe que Sam Stanton es su padre.
-¿No se lo has dicho?
-No he tenido valor para hacerlo -le explicó ella-. Ade­más, el psicólogo me dijo que le quedarán secuelas por el resto de su vida por la paliza que le dio esa rata.
-¿Y tú?
-Bueno, he logrado sobrevivir -murmuró ella-. De vez en cuando los fantasmas del pasado vuelven para atormen­tarme, pero ahora soy más fuerte.
-No tanto como sería deseable -dijo él-, pero lo serás si pasas conmigo el tiempo suficiente.
Demi alzó el rostro hacia él, y esbozó una sonrisa tra­viesa.
-¿Y tendré esa oportunidad?
Joe se encogió de hombros.
-Eso depende de ti. Pero tengo que advertirte que tengo unas cuantas rarezas.
-También yo -replicó ella-,además de otras tantas in­hibiciones -añadió.

Joe se metió las manos en los bolsillos y escrutó su ros­tro en medio del ruido del tráfico de Nueva York.

-No me gustan las ataduras.Y no voy a comprometerme a nada. Me gustaría que nos viéramos mientras esté aquí. Eso es todo.
-Veo que no te andas por las ramas.
Joe asintió con la cabeza, y Demi lo miró a los ojos.
-No te encuentro repulsivo como a la mayoría de los hombres -le dijo de sopetón-, y eso es algo nuevo para mí, pero aún tengo heridas que no se han cerrado, y aunque puedo resultar convincente interpretando el papel de vam­piresa, no es más que eso, un engaño. Nunca he tenido rela­ciones sexuales consentidas.
Joe dejó escapar un silbido.
-Eso es cargar a un hombre con una gran responsabili­dad.
Demi asintió con la cabeza, y una sonrisa se dibujó len­tamente en los labios de Joe.
-Bueno, entonces supongo que tendremos que recurrir al «abecé de las relaciones personales».
Demi se rió.
-No me lo había planteado de esa manera.
-Iremos paso a paso -le dijo Joe, girándose al ver que Rory regresaba con ellos-. Has tardado -le dijo al chico.
-Quería que le hablara de la escuela militar a la que voy. ¿Sabéis qué? Me ha contado que luchó en Vietnam -dijo el chico contrayendo el rostro-. Qué triste, ¿verdad?, que haya acabado como ha acabado.

Había angustia en los ojos de Joe cuando volvió el ros­tro y observó al hombre, que levantó una mano y la agitó en su dirección antes de ponerse a tocar de nuevo.

-Por desgracia demasiados ex combatientes acaban así -comentó con voz queda.
-Pero a ti no te pasó -replicó Rory con orgullo.
Joe le sonrió y le revolvió el cabello.
-No, a mí no. Bueno, ¿qué os parece si vamos a la Esta­tua de la Libertad? Ya estará cerrada para subir, pero pode­mos verla por fuera. ¿Os apetece?
-¡Muéstranos el camino! -contestó Rory riendo.
Joe tomó la fina mano de Demi en la suya, y al entrela­zar sus dedos con los de ella los notó fríos y ligeramente temblorosos. Parecía que sólo con tocarse saltasen chispas de electricidad entre ellos. A la joven se le cortó el aliento, y alzó el rostro hacia él, mirándolo fascinada. Por un instante le había parecido como si la tierra se hubiese tambaleado bajo sus pies. ¡Era pura magia!
Joe se miró en sus ojos.
-Lección primera, página uno: tomarse de la mano -le susurró cuando Rory se paró frente un escaparate.
Demi dejó escapar una risa vergonzosa, que sonó como campanillas de plata.

3 comentarios:

  1. Aaawww... que lindo Joe... nos encanta la Novela enserio esta super padre... esperamos que subas pronto y que estés bien...

    Besos...<3

    ResponderEliminar
  2. pobre demii tuvo un abusoo y la dejo marcada ..
    ojala subAS proontooo
    me encantooooo

    AMO A JOE... tan lindooooooo

    ResponderEliminar
  3. linda nove , espero que subas una novela niley porq estoy con ansias de leer una novela niley

    ResponderEliminar

Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..