sábado, 11 de mayo de 2013

Niley 18 - La mujer del sultan




Con la sensación de que su cuerpo iba a estallar, de pronto sintió que su vida tenía un solo propósito. Deseaba a Miley Cyrus sólo para él. ¿Y qué mejor manera de garantizar la exclusividad que casándose con ella?
Sí, ningún hombre podría contemplarla como él la veía en ese momento, maravillosamente hermosa. Sus rubios cabellos estaban esparcidos sobre los cojines y la delicada seda del vestido realzaba las curvas de su cuerpo sorprendente. Por primera vez en su vida cayó en la cuenta de que el matrimonio también tenía sus beneficios. Sí, ella sería suya, en cuerpo y alma, pensó Nick con total olvido del verdadero propósito de esa boda. Todos los pensamientos mercantiles se habían borrado de su mente.
—Seríamos una buena pareja. ¿Me vas a castigar por haber sido más lento que tú en reconocer lo que hubo entre nosotros?
—¿Intentas decir que has pasado cinco años sufriendo por mí? —preguntó con fingido sarcasmo.
—No eras la mujer más adecuada como esposa, pero te confieso que ninguna me ha impactado tanto como tú.
Nick quedó conmocionado al comprobar que la segunda parte de su afirmación no era sino la verdad.
—Bueno, si hace cinco años no era la mujer más adecuada para ser tu esposa, ¿qué ha cambiado ahora?
—Tal vez yo he cambiado —murmuró Nick al tiempo que le tomaba la mano—. Ya no deseo contraer matrimonio por razones políticas.
De hecho, no habría estado dispuesto a casarse si no hubiera contado con la posibilidad de pedir el divorcio tras cuarenta días y cuarenta noches de matrimonio.
—¿Y qué pensaría tu familia?
—Mi familia debe aceptar mi decisión. Tú eres la mujer que he elegido, y con eso basta —declaró al tiempo que pensaba que los miembros más antiguos de la familia habían sido informados que había planeado la boda sólo para beneficiar a su país.
—Estoy segura de que me recibirán con los brazos abiertos —comentó con ironía mientras retiraba la mano y recogía las piernas en un gesto defensivo—. Tus primos, tíos y tías,... ninguno me quería ver junto a ti, Nick. Me consideraban una amenaza e hicieron lo imposible para que mi estancia en palacio fuera lo más desdichada posible.
—Porque fuiste la primera mujer que me interesó de verdad. Se sentían amenazados a causa de tu conducta desinhibida y tu aspecto deslumbrante.
Y también por sus antecedentes.
La reputación de Tish Cyrus y su muerte habían suscitado de tal modo la atención de la prensa que era inevitable que observaran a la hija con mirada sospechosa.
Miley alzó la barbilla.
—Hace cinco años lo habría creído, pero tú me enseñaste a no ser ingenua. Me enseñaste que las acciones que emprendemos tienen una razón. Y yo quiero saber cuál es la tuya.
—Una vez fuimos buenos amigos. Dame la oportunidad de probarte que podemos volver a serlo, que podríamos estar bien juntos. Dos semanas es todo lo que te pido. Si después de esos quince días todavía deseas volver a casa, yo me encargaré de que lo hagas. Tienes mi palabra.
Aunque si todo marchaba bien, en seis semanas se tendría que marchar definitivamente dejándole con el control de la empresa de su padre, pensó Nick.
Miley se mordió el labio.
—¿Y qué haremos en esas dos semanas?
—Todas las cosas con las que disfrutaste en tu primera visita. Si eso te ayuda, piensa que has decidido tomarte unas vacaciones.
Ella lo miró con expresión vacilante.
—No lo creo. Lo último que necesito son unas vacaciones.
—Tal vez las necesitas. Sé que te hice sufrir. Y también sé que nunca has vuelto a tener una relación con otro hombre, ¿no es verdad? —preguntó suavemente.
Los ojos de Miley se agrandaron de sorpresa.
—¿Cómo lo sabes? ¿Has hecho que me siguieran?
Nick tomó nota de que tendría que destruir el archivo de la vida de la joven que guardaba bajo llave en su escritorio en el palacio de Fallouk.
—No, pero todavía llevas mi anillo. Y lo llevas porque el tiempo que pasamos juntos fue muy especial. Y ahora, lo menos que puedes hacer es permitir que nos demos la oportunidad de ver qué podría haber sucedido entre nosotros.
Sus miradas se encontraron y él percibió la tensión que surgía entre ellos, la indecisión de la joven mientras su mente luchaba entre el sentido común y su fuerte atracción hacia él.
—No puedo desaparecer de Londres sin avisar a nadie. Tengo que hacer algunas llamadas telefónicas. Nadie esperaba que me tomara unas vacaciones —murmuró, finalmente.
Al comprobar que había ganado la batalla, Nick hizo un gesto de asentimiento.
—Desde luego que sí —dijo, dispuesto a hacer pequeñas concesiones para que ella se sintiera en paz con su decisión.

Debía de estar loca.
¿Por qué no había insistido en que la pusiera en un avión de regreso a su país?, pensó Miley más tarde en su habitación mientras marcaba el número de la escuela de equitación donde trabajaba. Tras explicar que se ausentaría un par de semanas, llamó a sus amigas y les dijo que estaría de viaje por unos días.
Tal vez un tiempo junto a él era lo que necesitaba para alejarlo de su mente de una vez por todas. Cuando pudiera comprobar que entre ellos no había nada en común, sería más fácil marcharse para siempre. Entonces volvería a casa. Y no habría más sultanes en su vida.
 

1 comentario:

  1. Omg hace muchooooo no subias! Amo esta novela por favor no desaparescas más♥♥

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..