sábado, 21 de septiembre de 2013

Jemi 31 - Corazones Heridos




Cuando el médico de urgencias salió por fin para hablar con Joe, le dijo que Demi había sufrido una contusión, cosa que ya sabía, y que, aunque ya estaba consciente, iban a mantenerla en observación. Además de los numerosos cor­tes que tenía en la cara y en el tronco, tenía un fuerte trau­matismo en las costillas que los tenía preocupados porque podía haber dañado los pulmones. Aquello no sólo podía provocar que se produjese una hemorragia interna, sino que, en el peor de los casos, podía causar un fallo pulmonar. Para determinar el alcance de los daños, añadió, le harían resonancias magnéticas de la cabeza y la cavidad torácica, además de radiograflas por rayos X, y en cualquier caso ten­dría que permanecer varios días ingresada. Tan pronto como supieran algo más concreto se pondrían en contacto con él, le prometió.

Pero Joe, irritado, le respondió que no se iría a ninguna parte, que aguardaría en la sala de espera tanto tiempo como fuese necesario. El médico le preguntó si era pariente de Demi. Joe sabía que si respondía que no, no lo dejarían pasar a verla, y no podía salir de allí sin poder decirle a Rory que la había visto, así que mintió:

-Soy su prometido -le dijo, repitiendo lo que le había dicho a los federales-. Demi era modelo -añadió-, pero ahora es actriz de cine. Estaba trabajando en su segunda pe­lícula. La primera se estrenó en noviembre, y fue todo un éxito. Su rostro... es su modo de vida -murmuró con tris­teza.
-Me aseguraré de que llamen inmediatamente a un buen cirujano plástico para consultarle -respondió el mé­dico-. Aún tenemos que limpiar los cortes, coserlos, y apli­carles compresas estériles para prevenir una posible infec­ción, pero por lo que he visto puedo decirle que estoy bas­tante seguro de que no tiene daños importantes en el rostro -le explicó amablemente-. En este momento son sus pul­mones lo que más nos preocupa, pero, como le he dicho, lo mantendremos informado.
-Gracias -respondió Joe quedamente.
-No tiene por qué dármelas -replicó el hombre con una sonrisa.

Joe fue en busca de Rory, que se había quedado con los dos agentes del FBI. Tras decirles que se ocuparía él del chico, lo llevó a la cafetería, le compró un refresco, y le contó lo que le había dicho el médico.
-Gracias -murmuró Rory después de que se quedaran los dos callados un rato. Cuando Joe lo miró curioso, aña­dió-: por decirme la verdad.
-Como ya te dije, siempre he valorado la honestidad -le dijo Joe.
Entonces fue Rory quien lo miró con curiosidad.
-¿Por qué no quisiste hablar conmigo cuando te llamé a la comisaría?

Joe hubiera querido que en ese momento se lo tragase la tierra. Aquella pregunta lo llenaba de vergüenza.

-Aquel agente no te pasó conmigo porque pensaba que era lo que yo quería -comenzó, bajando la vista a su café solo-. Me creí lo que leí en los periódicos -añadió, sin­tiendo verdadero desprecio por sí mismo.
-Demi no es esa clase de mujer -le dijo Rory con fir­meza-. Nunca habría sido capaz de sacrificar a su bebé por su carrera, por muy rica o famosa que hubiera podido llegar a ser. Una vez me dijo que el dinero y la fama no podían sustituir jamás a la gente que te quiere.

Joe sabía que no debería haber creído lo que la prensa había dicho de ella, pero después de lo que su ex esposa le había hecho, le resultaba difícil volver a confiar.

-Lo superará -dijo Rory de pronto-; sólo necesita un poco de tiempo. ¿Vas a... te quedarás hasta que sepamos se­guro que va a estar bien?
-Por supuesto -respondió Joe sin vacilar. Rory se relajó un poco.
-Gracias.

Joe no contestó. Estaba pensando en Demi y en lo de­licado que era su estado. No se atrevía siquiera a pensar qué ocurriría más allá de la hora siguiente.
Cuando el médico salió para comunicarles los resultados de las pruebas, Rory se había quedado dormido en uno de los sillones de la sala de espera.
Como ya habían imaginado, uno de los pulmones había resultado dañado y estaba sangrando ligeramente. Habían aspirado el fluido, y también le habían cosido los cortes. El cirujano plástico tenía esperanzas de que no le quedaran marcas, ya que los cortes no habían afectado a los músculos ni a los nervios. Ya sólo quedaba esperar, controlar que el daño al tejido pulmonar no se extendiera, y vigilar la con­tusión cerebral. Para ello, habían trasladado a Demi a la uni­dad de cuidados intensivos.

Joe sabía demasiado sobre lesiones pulmonares y cere­brales como para no preocuparse. Se sentó junto a la cama de Demi y le tomó la mano. Le habían dado algo para el dolor, y estaba tan aturdida que no parecía reconocerlo si­quiera.

No se apartaría de su lado hasta que no supiese que iba a estar bien. Si la hubiera escuchado, en vez de comportarse como un bruto el día que lo había llamado pidiéndole ayuda, nada de aquello habría ocurrido. La sola idea lo es­taba devorando por dentro. Demi podría haber muerto. De hecho, en ese mismo momento su vida corría peligro por lo que le habían hecho aquellos bastardos. No quería compar­tir su temor con Rory, a quien había dejado durmiendo en la sala de espera, con la creencia de que su hermana estaba bien.

Él, en cambio, no durmió en absoluto. Al amanecer Demi abrió por fin los ojos. Contrajo el rostro y jadeó, es­forzándose por respirar, pero le dolía, y se llevó una mano al pecho con un gemido.
-Tranquila -le dijo Joe en voz baja-. Quédate quieta. ¿Qué es lo que quieres?
Demi lo miró con ojos preocupados, pero luego sonrió levemente y murmuró:
-Es un sueño...

Y, tras pronunciar esas palabras, volvió a quedarse dor­mida. Joe apretó el llamador y al momento apareció la en­fermera. Al oír lo que Demi se había despertado y había ha­blado, sonrió, y fue a buscar al médico.

-No es un sueño -le susurró Joe a Demi, besándola con dulzura en la frente-. Estoy aquí, 
contigo, y tú estás viva. Gracias Dios mío, gracias...

En medio del sopor que envolvía su mente, Demi creyó oír la profunda voz de Joe. Parecía asustado. Pero no podía ser Joe. Joe no podía estar con ella. La odiaba. Alguien la había golpeado con fuerza... muchas veces. Al final ella sólo lloraba pidiendo piedad, rogando por su vida. No había te­nido fuerzas para luchar; no había querido luchar... ya nada importaba. Quería a Joe, pero él la odiaba. Había perdido al hijo que él había plantado en su vientre, y nunca la per­donaría. No, era imposible que Joe estuviese con ella. Sólo estaba soñando...
De sus ojos cerrados brotaban lágrimas.

-Me odia... -sollozó-. ¡Me odia!
-¡No! -replicó él con voz ronca-. ¡No te odio!
Demi sacudió la cabeza de un lado a otro de la almo­hada.
-Déjame... -murmuró en un hilo de voz-. Da igual lo que me pase...
-¡No, no da igual!

Había un matiz de desesperación en la voz de Joe que Demi nunca había oído. Aquello tenía que ser un sueño. Pero parecía tan real... Oyó a Joe suplicarle, decirle que lo sentía, que tenía que perdonarlo, que tenía que vivir...

¡No! Era un sueño... sólo un sueño... Joe le había dicho que se fuera al infierno, y eso era lo que había hecho. No podía haber una descripción más exacta de lo que había vi­vido en aquel almacén. Tenía todo el cuerpo magullado y dolorido, y el futuro se le antojaba tan vacío... El trabajo ya no la llenaba, y ni siquiera el tener a Rory a su lado la con­solaba. Estaba cansada de luchar. En el camino que se abría ante ella sólo veía dolor. Empezó a llorar, gimiendo de nuevo al sentir una fuerte punzada en el pecho.

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Ju ju.... que mala que soy verdad....
Hola chicas sorry por dejar el blog tan abandonado, me han ocurrido millon cosas pero aqui estoy jiji sigo viva :)
espero que les gusten los capitulos, gracias cami y male, las quieroooo jiji
besos :)

1 comentario:

  1. Hey!!!!!
    Me alegra saber que estas viva xDD Y de verdad que te perdono por desaparecer por tanto tiempo, pero exijo un maraton para ponernos al di con las noves :B Okno, sube cuando puedas, pero de verdad no te pierdas más!!!!!
    Me encantaron los capis, te juro que casi lloré y aunque en verdad queria que joe sufriera un poco ahora quiero que sean felices por siempre, siempre *-* No dejes que Demi muera, porque la siguiente seras tu :| Okno, solo bromeaba, pero de verda quiero que todo esté bien c:
    Creo que eso es todo, no te pierdas, amo tus novelas, te lo juro!!!!! Cuidate muchito, besis, bye ♥

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Hola chicas, no se olviden de dejar sus comentarios sugerencias y demas, asi sabre si les gusta y publicare pronto los capis, por fis comenten, incluso los anonimos, las quiero chicas..